<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" ?><!-- generator=Zoho Sites --><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><atom:link href="https://www.migene.org/blogs/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>MIGENE - Boletin de Actualidad Migratoria (BAM)</title><description>MIGENE - Boletin de Actualidad Migratoria (BAM)</description><link>https://www.migene.org/blogs</link><lastBuildDate>Tue, 28 Apr 2026 00:57:36 +0200</lastBuildDate><generator>http://zoho.com/sites/</generator><item><title><![CDATA[Nacionalidad española: novedades frente al atasco histórico de expedientes]]></title><link>https://www.migene.org/blogs/post/nacionalidad-española-novedades-frente-al-atasco-histórico-de-expedientes</link><description><![CDATA[<img align="left" hspace="5" src="https://www.migene.org/images/pexels-photo-29402986.jpeg"/>Mientras algunos discursos políticos insisten en hablar de “avalancha migrante”, los datos oficiales muestran otra realidad: lo que amenaza nuestro futuro no es la llegada de migrantes, sino su ausencia.]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_vXKc-J3jQhKbamkHwJVRqw" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_nToSgxz2Tb-qegqcX-NO6A" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_JTpJW-faSM68diVVT65cHg" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_BXJONakDRSyzidFsjQgjkQ" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><div><span><h2 style="text-align:left;">Novedades frente al atasco histórico de expedientes de nacionalidad</h2></span><p style="text-align:justify;">Miles de personas que solicitaron la nacionalidad española por residencia siguen esperando una resolución que en algunos casos supera los tres o cuatro años. Esta situación, reconocida oficialmente por el Ministerio de Justicia, ha generado una sensación de bloqueo institucional que afecta directamente a los derechos de quienes aspiran a convertirse en ciudadanos y ciudadanas plenas. En 2025, el Ministerio ha impulsado nuevas medidas para afrontar este atasco histórico.</p><p style="text-align:justify;">El problema no es menor: según el último balance estadístico publicado en junio de 2025, persistían <strong>243.949 expedientes pendientes</strong>, muchos de ellos presentados antes de 2024. Detrás de estas cifras hay personas que estudian, trabajan, pagan impuestos y que, sin embargo, ven postergado su acceso a derechos políticos y a una seguridad jurídica plena.</p><h2 style="text-align:justify;">Un nuevo Plan de Choque en 2025</h2><p style="text-align:justify;">Ante esta realidad, en marzo de 2025 se puso en marcha el <strong>segundo Plan de Choque</strong> con un presupuesto oficial de <strong>1.865.872 euros</strong>. El objetivo: reforzar la capacidad de resolución de expedientes atrasados, tanto los derivados de la residencia como los de la Ley de nacionalidad para sefardíes.</p><p style="text-align:justify;">El plan incluye medidas extraordinarias: contratación de refuerzos temporales, realización de jornadas extraordinarias y formación específica para el personal funcionario. No es la primera vez que se recurre a un plan de choque: ya en 2021 y 2022 se aplicaron medidas similares, aunque los resultados fueron parciales. La diferencia actual es que el Ministerio ha asumido públicamente la magnitud del problema y ha apostado por una estrategia más integral.</p><h2 style="text-align:justify;">La plantilla real: apenas 21 funcionarios</h2><p style="text-align:justify;">Un elemento clave para entender el colapso es la <strong>dotación de personal</strong>. La información oficial sobre el número exacto de funcionarios de la <strong>Subdirección General de Nacionalidad y Estado Civil</strong> no se publica en la Carta de Servicios del Ministerio de Justicia. Sin embargo, una <strong>Relación de Puestos de Trabajo (RPT)</strong> consultada a través del <strong>Portal de Transparencia</strong> confirma que, a septiembre de 2025, la plantilla estable de la Subdirección está compuesta por <strong>21 funcionarios adscritos directamente a la unidad</strong>.</p><p style="text-align:justify;">Esta cifra constituye el núcleo del personal que gestiona de manera ordinaria los cientos de miles de expedientes de nacionalidad. Los refuerzos de los planes de choque pueden incrementar puntualmente el número, pero no modifican la plantilla estructural. El contraste entre los casi <strong>244.000 expedientes pendientes</strong> y la existencia de solo 21 funcionarios de base permite dimensionar la magnitud del atasco.</p><h2 style="text-align:justify;">Digitalización y automatización</h2><p style="text-align:justify;">La novedad más destacada de este ciclo es la <strong>digitalización integral</strong> del proceso de solicitud. El Ministerio ha implantado una <strong>plataforma de gestión digital</strong> que permite notificación electrónica, seguimiento telemático y automatización parcial de fases de revisión.</p><p style="text-align:justify;">Esto supone un cambio estructural: ya no se depende solo del refuerzo humano, sino de sistemas informáticos capaces de agilizar trámites repetitivos y estandarizados. Según el propio Ministerio, esta transformación busca garantizar más rapidez y, al mismo tiempo, transparencia en las resoluciones.</p><h2 style="text-align:justify;">El peso de la espera</h2><p style="text-align:justify;">Sin embargo, la pregunta clave es: ¿son suficientes estas medidas?</p><p style="text-align:justify;">El retraso en la concesión de nacionalidad no es una cuestión menor ni solo burocrática. Afecta a la <strong>integración plena de la población migrante</strong>, a su acceso a empleos en sectores restringidos, a la posibilidad de votar o ser electos, y a la seguridad de sus proyectos familiares. Mientras se habla de digitalización y refuerzos administrativos, decenas de miles de personas siguen atrapadas en una incertidumbre que condiciona sus vidas.</p><p style="text-align:justify;">Diversas asociaciones de migrantes y colectivos sociales llevan años reclamando que el acceso a la nacionalidad debe entenderse como un <strong>derecho vinculado a la igualdad y la ciudadanía</strong>, y no como un privilegio sujeto a la eficiencia de un sistema colapsado.</p><h2 style="text-align:justify;">Transparencia y confianza pública</h2><p style="text-align:justify;">El hecho de que el propio Ministerio de Justicia haya publicado estadísticas actualizadas en junio de 2025 es un avance en materia de transparencia institucional. Hasta hace pocos años, los datos sobre expedientes pendientes eran opacos y difíciles de verificar.</p><p style="text-align:justify;">No obstante, el reto no es solo publicar números, sino garantizar que las medidas extraordinarias tengan impacto real en la vida de las personas solicitantes. De nada sirve anunciar planes millonarios si al final los tiempos de espera siguen superando los plazos razonables establecidos en la normativa.</p><h2 style="text-align:justify;">Una oportunidad para repensar el sistema</h2><p style="text-align:justify;">El atasco en la nacionalidad española por residencia no es solo un fallo coyuntural de gestión. Refleja también la necesidad de <strong>replantear el modelo administrativo</strong>:</p><ul><li style="text-align:justify;"><strong>Dotación estable de personal especializado</strong>, más allá de planes temporales.</li><li style="text-align:justify;"><strong>Revisión de los plazos legales</strong>, garantizando que se cumplan efectivamente.</li><li style="text-align:justify;"><strong>Mayor coordinación entre registros civiles, Ministerio de Justicia y plataformas digitales.</strong></li><li style="text-align:justify;"><strong>Participación de la sociedad civil</strong> en el seguimiento y evaluación del sistema.</li></ul><p style="text-align:justify;">La nacionalidad es un pilar de inclusión. Tratarla como un expediente más es desconocer su papel en la construcción de ciudadanía y en la cohesión social.</p><h2 style="text-align:justify;">Y ahora, ¿qué?</h2><p style="text-align:justify;">Las novedades anunciadas en 2025 representan un paso adelante: digitalización, refuerzo administrativo y compromiso de transparencia. Sin embargo, la magnitud del atasco —casi un cuarto de millón de expedientes pendientes y apenas 21 funcionarios ordinarios para gestionarlos— exige un cambio más profundo.</p><p style="text-align:justify;">Resolver el colapso no es solo un asunto de eficiencia, sino de <strong>derechos fundamentales y de justicia social</strong>. Cada expediente no resuelto representa a una persona a la espera de ser reconocida como ciudadana de pleno derecho.</p><p style="text-align:justify;">La oportunidad está sobre la mesa: transformar el sistema para que la nacionalidad deje de ser un camino incierto y se convierta, como corresponde, en un derecho garantizado.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><h3 style="text-align:justify;">Fuentes citadas</h3><ol><li style="text-align:justify;">Ministerio de Justicia. <em>Plan de Choque para impulsar la resolución de expedientes atrasados</em> (marzo 2025).</li><li style="text-align:justify;">Ministerio de Justicia. <em>Estadísticas de nacionalidad española a 30/06/2025</em>.</li><li style="text-align:justify;">Ministerio de Justicia. <em>Información institucional sobre trámites de nacionalidad y digitalización</em>.</li><li style="text-align:justify;">Portal de Transparencia. <em>Relación de Puestos de Trabajo de la Subdirección General de Nacionalidad y Estado Civil</em> (septiembre 2025).</li></ol></div>
<div><h2 style="text-align:left;"></h2></div><div><p style="text-align:justify;"><br></p></div>
</div></div><div data-element-id="elm__U40HAWIoJFegSyds2WpKw" data-element-type="imageheadingtext" class="zpelement zpelem-imageheadingtext "><style> @media (min-width: 992px) { [data-element-id="elm__U40HAWIoJFegSyds2WpKw"] .zpimageheadingtext-container figure img { width: 200px ; height: 250.00px ; } } </style><div data-size-tablet="" data-size-mobile="" data-align="left" data-tablet-image-separate="false" data-mobile-image-separate="false" class="zpimageheadingtext-container zpimage-with-text-container zpimage-align-left zpimage-tablet-align-center zpimage-mobile-align-center zpimage-size-small zpimage-tablet-fallback-fit zpimage-mobile-fallback-fit hb-lightbox " data-lightbox-options="
            type:fullscreen,
            theme:dark"><figure role="none" class="zpimage-data-ref"><span class="zpimage-anchor" role="link" tabindex="0" aria-label="Open Lightbox" style="cursor:pointer;"><picture><img class="zpimage zpimage-style-circle zpimage-space-none " src="https://www.migene.org/dc7462e9-cae4-4e67-b48c-dab5ccb742ba.jpeg" data-src="/dc7462e9-cae4-4e67-b48c-dab5ccb742ba.jpeg" size="small" data-lightbox="true"></picture></span></figure><div class="zpimage-headingtext-container"><h3 class="zpimage-heading zpimage-text-align-left zpimage-text-align-mobile-left zpimage-text-align-tablet-left" data-editor="true">La autora:<br> ​<span style="font-weight:bold;">María Correa</span></h3><div class="zpimage-text zpimage-text-align-left zpimage-text-align-mobile-left zpimage-text-align-tablet-left " data-editor="true"><p><span style="font-size:16px;">Abogada en ejercicio, especialista en Derecho de Extranjería y Nacionalidad. Actualmente es vicepresidenta de la asociación Migrazio eta Giza Eskubideen Nafarroako Elkartea (MIGENE). Su práctica profesional está orientada a la defensa de los derechos de las personas migrantes, combinando el acompañamiento jurídico con el compromiso social.</span></p></div>
</div></div></div></div></div></div></div></div>]]></content:encoded><pubDate>Sun, 05 Oct 2025 09:55:24 +0000</pubDate></item><item><title><![CDATA[Cuando emigrar es un delito: la criminalización de la movilidad humana]]></title><link>https://www.migene.org/blogs/post/Cuando-emigrar-delito-criminalización-movilidad-humana</link><description><![CDATA[<img align="left" hspace="5" src="https://www.migene.org/images/barbed-wire-960248_640.jpg"/>Esta frase, tan sencilla como brutal, resume el enfoque con el que muchos Estados abordan la movilidad humana en pleno siglo XXI. Para millones de per ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_NWwhLOPbS5WY2OvmXcmRhA" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_m8JcuXxkSiWxPLdXeBRuPw" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_HOAC8s0bQcSnE2L3Eu7g9A" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_XQbkCn9QTsCPKeqQlNmTBQ" data-element-type="heading" class="zpelement zpelem-heading "><style></style><h2 class="zpheading zpheading-align-center zpheading-align-mobile-center zpheading-align-tablet-center " data-editor="true"><span>“Si cruzas esta línea sin permiso, eres un criminal”</span></h2></div>
<div data-element-id="elm_1zibu5zFQ0uZHIz_DkiLLg" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><p style="text-align:justify;"></p><div><p style="text-align:justify;">Esta frase, tan sencilla como brutal, resume el enfoque con el que muchos Estados abordan la movilidad humana en pleno siglo XXI. Para millones de personas en todo el mundo, emigrar no es una opción, sino una necesidad. Sin embargo, lejos de encontrar protección o acogida, se enfrentan a muros, alambradas y normativas que los transforman, de forma casi automática, en infractores. ¿En qué momento huir del hambre, la violencia o la falta de oportunidades se convirtió en un crimen?</p><h3 style="text-align:justify;"><strong>Migrar no es ilegal. Ser pobre, sí.</strong></h3><p style="text-align:justify;">Pocas ideas están tan arraigadas como la de que hay formas “legales” e “ilegales” de emigrar. Pero lo que realmente diferencia a quienes pueden moverse libremente de quienes se arriesgan a cruzar el mar en una patera no es la voluntad, ni el deseo de progreso, sino el pasaporte que portan. Mientras una persona europea puede aterrizar en América Latina o África sin visa, una persona de Mali, Honduras o Marruecos necesita sortear una carrera de obstáculos burocráticos, visados restrictivos, entrevistas consulares arbitrarias y cuantías imposibles de acreditar.</p><p style="text-align:justify;">Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de 27.000 personas han muerto intentando llegar a Europa desde 2014. No porque quisieran evadir controles, sino porque no existía otra vía para solicitar protección o simplemente vivir con dignidad. ¿Quién tiene el derecho a decidir quién puede vivir dónde?</p><h3 style="text-align:left;"><strong>De refugiado a sospechoso: la doble vara migratoria</strong></h3><p style="text-align:justify;">La guerra en Ucrania reveló una realidad incómoda. En cuestión de días, millones de personas desplazadas fueron acogidas con procedimientos simplificados, acceso directo a la vivienda, salud y educación. Una respuesta justa y solidaria que demostró que otra política migratoria es posible… pero no para todos.</p><p style="text-align:justify;">Las personas que huyen de Siria, Afganistán o Eritrea —países devastados por conflictos similares— encuentran un trato muy distinto: controles fronterizos reforzados, externalización de fronteras, detenciones en CIEs y devoluciones en caliente. Se establece así una jerarquía de migrantes: los bienvenidos y los sospechosos, los que “merecen” protección y los que “vienen a aprovecharse”.</p><p style="text-align:justify;">La criminalización se refuerza a través del lenguaje: se habla de “avalancha”, “oleada” o “efecto llamada”. Palabras que deshumanizan y alimentan la percepción de amenaza. Pero, ¿qué amenaza puede representar una madre que huye con sus hijos en busca de refugio?</p><h3 style="text-align:left;"><strong>El delito de no tener papeles</strong></h3><p style="text-align:justify;">En España, residir sin autorización administrativa no es delito penal desde la reforma de 2015, pero sigue siendo una infracción grave sancionable con expulsión o multa. Muchas personas migrantes son detenidas, retenidas en Centros de Internamiento de Extranjeros (CIEs) hasta 60 días o deportadas sin juicio. La falta de documentación se convierte, en la práctica, en una excusa para privarlas de libertad y derechos.</p><p style="text-align:justify;">En algunos casos, incluso se restringe el acceso al empadronamiento, a la asistencia sanitaria o a la escolarización de menores, pese a tratarse de derechos reconocidos por la legislación nacional e internacional. La irregularidad administrativa se convierte así en una forma de exclusión estructural.</p><h3 style="text-align:left;"><strong>¿Y si cambiamos la pregunta?</strong></h3><p style="text-align:justify;">Frente a la obsesión por controlar, vigilar y excluir, conviene plantear otra mirada: ¿por qué emigran las personas? ¿Qué responsabilidad tienen los países de destino en los contextos que generan esas migraciones? ¿Y qué efectos tiene la criminalización sobre la vida de las personas y la cohesión social?</p><p style="text-align:justify;">Los datos desmontan muchos mitos. La mayoría de personas migrantes trabaja, cotiza, emprende. Aportan más de lo que reciben. Son parte fundamental del presente y del futuro de nuestras sociedades.</p><h3 style="text-align:left;"><strong>Una cuestión de derechos humanos, no de fronteras</strong></h3><p style="text-align:justify;">Desde MIGENE, lo tenemos claro: <strong>migrar es un derecho, no un delito</strong>. La movilidad humana debe abordarse desde la justicia social, la equidad global y la dignidad. Criminalizar a quien migra solo perpetúa el miedo, la desigualdad y la exclusión.</p><p style="text-align:justify;">Necesitamos políticas públicas que reconozcan la humanidad de todas las personas, independientemente de su nacionalidad o estatus migratorio. Necesitamos narrativas que desmonten el prejuicio y devuelvan el protagonismo a quienes se ven obligados a cruzar fronteras en busca de un futuro mejor.</p><p style="text-align:justify;">Porque ninguna persona es ilegal. Y porque detrás de cada cifra hay un rostro, una historia y una esperanza que merece ser escuchada.</p><hr><h3 style="text-align:left;"><strong>Referencias</strong></h3><ol><li style="text-align:left;">Organización Internacional para las Migraciones (OIM). <em>Missing Migrants Project</em>. Disponible en: <a href="https://missingmigrants.iom.int/region/mediterranean">https://missingmigrants.iom.int/region/mediterranean</a></li><li style="text-align:left;">Migration Policy Institute (2020). <em>Visas and Walls: Border and Entry Restrictions in Response to Covid-19</em>. Disponible en: <a href="https://www.migrationpolicy.org/">https://www.migrationpolicy.org/</a></li><li style="text-align:left;">Eurostat (2023). <em>Temporary protection of displaced persons from Ukraine</em>. Disponible en: <a href="https://ec.europa.eu/eurostat/web/products-eurostat-news/w/ddn-20230503-1">https://ec.europa.eu/eurostat/web/products-eurostat-news/w/ddn-20230503-1</a></li><li style="text-align:left;">Eurostat (2023). <em>Enforcement of immigration legislation – Statistics Explained</em>. Disponible en: <a href="https://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php?title=Enforcement_of_immigration_legislation_statistics">https://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php?title=Enforcement_of_immigration_legislation_statistics</a></li><li style="text-align:left;">Organización Internacional para las Migraciones (2022). <em>Informe sobre Migración en el Mundo</em>. Disponible en: <a href="https://publications.iom.int/books/world-migration-report-2022">https://publications.iom.int/books/world-migration-report-2022</a></li><li style="text-align:left;">Ley Orgánica 4/2000, de derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social. Art. 53.1.a. Disponible en: <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2000-544">https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2000-544</a></li></ol></div>
<p></p></div></div><div data-element-id="elm_AdYqor-GNf7m_o46GnOPwg" data-element-type="imageheadingtext" class="zpelement zpelem-imageheadingtext "><style> @media (min-width: 992px) { [data-element-id="elm_AdYqor-GNf7m_o46GnOPwg"] .zpimageheadingtext-container figure img { width: 200px ; height: 250.00px ; } } </style><div data-size-tablet="" data-size-mobile="" data-align="left" data-tablet-image-separate="false" data-mobile-image-separate="false" class="zpimageheadingtext-container zpimage-with-text-container zpimage-align-left zpimage-tablet-align-center zpimage-mobile-align-center zpimage-size-small zpimage-tablet-fallback-fit zpimage-mobile-fallback-fit hb-lightbox " data-lightbox-options="
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            theme:dark"><figure role="none" class="zpimage-data-ref"><span class="zpimage-anchor" role="link" tabindex="0" aria-label="Open Lightbox" style="cursor:pointer;"><picture><img class="zpimage zpimage-style-circle zpimage-space-none " src="https://www.migene.org/20.jpeg" data-src="/20.jpeg" size="small" data-lightbox="true"></picture></span></figure><div class="zpimage-headingtext-container"><h3 class="zpimage-heading zpimage-text-align-left zpimage-text-align-mobile-left zpimage-text-align-tablet-left" data-editor="true">Sobre la autora:<br> ​Paula Costa</h3><div class="zpimage-text zpimage-text-align-left zpimage-text-align-mobile-left zpimage-text-align-tablet-left " data-editor="true"><p><span>Abogada especializada en Derecho de Extranjería y Penal, e investigadora en el área de Filosofía del Derecho en la Universidad de Navarra. Su trabajo se centra en el análisis crítico de las políticas migratorias, la criminalización de la pobreza y el control social. Es graduada en Derecho por la Universidad de Navarra y máster en Derecho de las Nuevas Tecnologías por la Universidad Católica de Murcia. Combina la práctica jurídica con la investigación en criminología y derechos humanos. Actualmente es presidenta de la Asociación Migrazio eta Giza Eskubideen Nafarroako Elkartea (MIGENE).</span></p></div>
</div></div></div><div data-element-id="elm_r4RKnP9iT3u5d6XJZWr8PQ" data-element-type="button" class="zpelement zpelem-button "><style></style><div class="zpbutton-container zpbutton-align-center zpbutton-align-mobile-center zpbutton-align-tablet-center"><style type="text/css"></style><a class="zpbutton-wrapper zpbutton zpbutton-type-primary zpbutton-size-md " href="javascript:;" target="_blank"><span class="zpbutton-content">Get Started Now</span></a></div>
</div></div></div></div></div></div>]]></content:encoded><pubDate>Sun, 14 Sep 2025 07:00:00 +0000</pubDate></item><item><title><![CDATA[Refugiadas invisibles: las otras caras del asilo]]></title><link>https://www.migene.org/blogs/post/refugiadas-invisibles-las-otras-caras-del-asilo1</link><description><![CDATA[<img align="left" hspace="5" src="https://www.migene.org/4fbd9777-d13d-4e82-bbff-ccc772416d8f.jpeg"/>Aunque cada año miles de mujeres cruzan fronteras huyendo de la violencia, la trata o la persecución por motivos de género, sus historias rara vez encajan en los marcos jurídicos diseñados para otorgar protección.]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_LF26IIORSt-uEvMZghBELw" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_n0c0khkDSZCyUA4X9lnfbg" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_ECaZd-zPR0GEqbVhGHmRXQ" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_f6IiiaRVQiKjTnhd8B-MwA" data-element-type="heading" class="zpelement zpelem-heading "><style></style><h2 class="zpheading zpheading-align-center zpheading-align-mobile-center zpheading-align-tablet-center " data-editor="true"><span>Escapan de la violencia, pero no del silencio: muchas mujeres refugiadas siguen siendo invisibles para los sistemas que prometen protegerlas</span></h2></div>
<div data-element-id="elm_cAeQ3QZqSCWWjQhSAy_shg" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><p style="text-align:left;"></p><div><p style="text-align:justify;">Aunque cada año miles de mujeres cruzan fronteras huyendo de la violencia, la trata o la persecución por motivos de género, sus historias rara vez encajan en los marcos jurídicos diseñados para otorgar protección. Las políticas de asilo, aparentemente neutras, arrastran una lógica que prioriza el relato masculino de la persecución política, mientras silencian las formas más comunes de violencia que sufren millones de mujeres en todo el mundo.</p><h2 style="text-align:left;">Las políticas que no ven</h2><p style="text-align:justify;">Según datos del Informe CEAR 2025, del total de personas solicitantes de asilo en España en 2024, el 39,6% fueron mujeres. En países como Colombia o Venezuela, principales lugares de origen, las mujeres representan más del 50% de las personas desplazadas forzosamente, muchas de ellas huyendo de violencia basada en género o amenazas en contextos de conflicto armado.</p><p style="text-align:justify;">El sistema de asilo en España —como en gran parte del mundo— no contempla adecuadamente las violencias estructurales y específicas que obligan a las mujeres a abandonar sus países. La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) advierte en su Informe 2024, publicado en junio 2025, que “el enfoque de neutralidad del sistema de asilo no responde a la realidad de mujeres que han huido de persecución por violencia de género, mutilación genital femenina o trata”. Estas formas de violencia, aunque reconocidas por el derecho internacional, son frecuentemente ignoradas o minimizadas durante las entrevistas y los procesos de evaluación.</p><p style="text-align:justify;">Además, muchas mujeres no pueden contar su historia. La falta de intérpretes con formación en violencia de género, el temor a la revictimización, y la presión para demostrar hechos íntimos e inmateriales ante funcionarios ajenos a su realidad, construyen una barrera casi infranqueable. Como señala el Informe CEAR 2023, en muchos casos “la ausencia de garantías y apoyos adecuados impide a las mujeres relatar lo vivido”.</p><h2 style="text-align:left;">Violencias que no caben en el relato oficial</h2><p style="text-align:justify;">De acuerdo con Amnistía Internacional (2023), 8 de cada 10 mujeres entrevistadas en contextos de desplazamiento en América Latina reportaron haber sufrido algún tipo de violencia sexual o de género en su país de origen o durante el trayecto migratorio. Sin embargo, estas experiencias no son tenidas en cuenta como motivos suficientes para obtener protección internacional.</p><p style="text-align:justify;">Las violencias que atraviesan a las mujeres migrantes y refugiadas no empiezan ni terminan en las fronteras. En muchos casos, su desplazamiento comienza dentro de su propio hogar o comunidad. La violencia sexual, los matrimonios forzados, la trata con fines de explotación y la violencia doméstica no se reconocen como “persecución política” bajo la mirada tradicional.</p><p style="text-align:justify;">El informe regional de Amnistía Internacional (2023) sobre mujeres desplazadas en América Latina señala: “Los Estados siguen tratando las migraciones como fenómenos neutros, ignorando cómo el género, la etnicidad y la clase agravan la vulnerabilidad” (p. 10). Esta invisibilidad no es un descuido: es parte de una estructura institucional que sigue sin mirar los cuerpos y experiencias que desbordan el modelo clásico del refugiado político.</p><p style="text-align:justify;">Diana Britto lo resume magistralmente: “El rostro del desplazamiento forzado no es neutro. Tiene cuerpo de mujer, historia de exclusión y resistencia” (<em>Brito</em>, 2010).</p><h2 style="text-align:left;">Resistir cuidando</h2><p style="text-align:justify;">Según el informe de Montalvo (2025), más del 60% de las mujeres desplazadas entrevistadas reconocieron haber creado o participado en redes de apoyo informales durante su tránsito migratorio, como forma de resistir la desprotección institucional. Estas redes incluyen cuidado mutuo, organización logística, contención emocional y protección ante agresiones.</p><p style="text-align:justify;">Frente a la ausencia institucional, las mujeres refugiadas han desarrollado prácticas colectivas de protección y cuidado que garantizan su propia supervivencia. El artículo de Montalvo (2025) recoge estos gestos como expresiones de agencia política: “El cuidado no es un acto secundario. Es una práctica política que permite a las mujeres desplazadas sostener la vida en medio del desarraigo”.</p><p style="text-align:justify;">Uno de los ejemplos más potentes es el <em>fanzine de cuidados en movimiento</em>, una revista elaborada por mujeres en situación de desplazamiento forzado. En sus páginas recogen estrategias para protegerse durante el trayecto migratorio, mantener la salud mental, criar en contextos hostiles o resistir al control institucional. Lejos de la imagen de víctima pasiva, estas mujeres se cuidan entre ellas, se narran y se reconstruyen.</p><h2 style="text-align:left;">La urgencia de otra mirada</h2><p style="text-align:justify;">Las organizaciones defensoras de derechos humanos coinciden en la necesidad de reformar los sistemas de protección desde una lógica feminista e interseccional. No se trata solo de incluir a las mujeres en las estadísticas, sino de transformar las reglas del juego.</p><p style="text-align:justify;">CEAR reclama que “las violencias machistas sean tratadas como causas legítimas de protección internacional” (Informe 2025).</p><h2 style="text-align:left;">Escuchar es proteger</h2><p style="text-align:justify;">Escuchar a las mujeres refugiadas no es un gesto compasivo: es una obligación ética. Mientras sus relatos sigan siendo descartados por “no encajar” en los moldes tradicionales del asilo, el sistema seguirá perpetuando su exclusión.</p><p style="text-align:justify;">Como escribió una activista desplazada en las páginas del <em>fanzine de cuidados</em>:</p><blockquote><p style="text-align:justify;">“No basta con abrir las fronteras. Hay que abrir los ojos.”</p></blockquote><h2 style="text-align:left;">Conclusión</h2><p>Las mujeres refugiadas no solo enfrentan el abandono de sus países de origen, sino también la incomprensión de los sistemas de asilo que deberían protegerlas. Sus voces no encajan en las categorías tradicionales del derecho, pero sí hablan de experiencias de violencia que exigen una respuesta urgente y transformadora. Incorporar una perspectiva de género y justicia social no es una opción: es una deuda histórica. Nombrarlas, escucharlas y garantizar su derecho a vivir libres de violencia debe estar en el centro de cualquier política migratoria que se llame humana.</p><h2 style="text-align:left;">Referencias bibliográficas</h2></div>
<p></p><blockquote style="margin:0px 0px 0px 40px;border:none;padding:0px;"><p style="text-align:left;"></p><div><p style="text-align:left;">Amnistía Internacional. (2023). <em>Nuestro derecho a la seguridad: estudio regional sobre mujeres refugiadas, desplazadas y migrantes en América Latina y el Caribe</em>. Amnistía Internacional. <a href="https://www.amnesty.org/es/documents/amr01/7256/2023/es/">https://www.amnesty.org/es/documents/amr01/7256/2023/es/</a></p></div>
<p></p><p style="text-align:left;"></p><div><p style="text-align:left;">Britto Ruiz, D. (2010). El desplazamiento forzado tiene rostro de mujer. <em>Estudios Políticos</em>, (37), 127–143. <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8892991">https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8892991</a></p></div>
<p></p><p style="text-align:left;"></p><div><p style="text-align:left;">CEAR. (2024). <em>Informe anual 2023: La situación de las personas refugiadas en España</em>. Comisión Española de Ayuda al Refugiado. <a href="https://www.cear.es/informe-anual-2023">https://www.cear.es/informe-anual-2023</a></p></div>
<p></p><p style="text-align:left;"></p><div><p style="text-align:left;">CEAR. (2025). <em>XXIII Informe Anual: La situación de las personas refugiadas en España (2024)</em>. Comisión Española de Ayuda al Refugiado. <a href="https://www.cear.es/informe-anual-2025">https://www.cear.es/informe-anual-2025</a></p></div>
<p></p><p style="text-align:left;"></p><div><p style="text-align:left;">Montalvo, A. (2025). Prácticas de cuidado entre mujeres en contextos de desplazamiento forzado interno. <em>Estudios Sociológicos</em>, 43(129), 215–241. <a href="https://estudiossociologicos.colmex.mx/index.php/es/article/view/2768">https://estudiossociologicos.colmex.mx/index.php/es/article/view/2768</a></p></div>
<p></p></blockquote><p style="text-align:left;"><br></p></div></div><div data-element-id="elm_yVj6JZC0-r7zogQXN2iNYQ" data-element-type="imageheadingtext" class="zpelement zpelem-imageheadingtext "><style> @media (min-width: 992px) { [data-element-id="elm_yVj6JZC0-r7zogQXN2iNYQ"] .zpimageheadingtext-container figure img { width: 200px ; height: 250.00px ; } } </style><div data-size-tablet="" data-size-mobile="" data-align="left" data-tablet-image-separate="false" data-mobile-image-separate="false" class="zpimageheadingtext-container zpimage-with-text-container zpimage-align-left zpimage-tablet-align-center zpimage-mobile-align-center zpimage-size-small zpimage-tablet-fallback-fit zpimage-mobile-fallback-fit hb-lightbox " data-lightbox-options="
            type:fullscreen,
            theme:dark"><figure role="none" class="zpimage-data-ref"><span class="zpimage-anchor" role="link" tabindex="0" aria-label="Open Lightbox" style="cursor:pointer;"><picture><img class="zpimage zpimage-style-circle zpimage-space-none " src="https://www.migene.org/4fbd9777-d13d-4e82-bbff-ccc772416d8f.jpeg" data-src="/4fbd9777-d13d-4e82-bbff-ccc772416d8f.jpeg" size="small" data-lightbox="true"></picture></span></figure><div class="zpimage-headingtext-container"><h3 class="zpimage-heading zpimage-text-align-left zpimage-text-align-mobile-left zpimage-text-align-tablet-left" data-editor="true">La autora:&nbsp;<br><span style="font-weight:bold;">Adhely Bellido Castro</span></h3><div class="zpimage-text zpimage-text-align-left zpimage-text-align-mobile-left zpimage-text-align-tablet-left " data-editor="true"><p><span>Abogada en ejercicio en Perú, licenciada en Derecho por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Cuenta con un máster en Derechos Humanos por la Universidad de Navarra. Su trayectoria profesional se centra en la defensa de los derechos fundamentales, con especial atención a las migraciones y la justicia social.</span><br></p></div>
</div></div></div></div></div></div></div></div>]]></content:encoded><pubDate>Sun, 07 Sep 2025 07:00:00 +0000</pubDate></item><item><title><![CDATA[¿Dónde puedo aprender español gratuitamente?]]></title><link>https://www.migene.org/blogs/post/aprender-español-gratuitamente</link><description><![CDATA[<img align="left" hspace="5" src="https://www.migene.org/images/premium_photo-1722945785363-b455f8516c69"/>Saber es poder. Compartirlo, más todavía. Llegar a un nuevo país significa empezar de cero en muchos aspectos: trabajo, vivienda, amistades, papeles. ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_9cSMGl-aSAaC9I8itTWXlA" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_g-GsTuJJTd6CY0qwtrqC6w" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_M-nTAQ6nRjqOIy0ee2ZJWw" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_aOLkjyd-QyqdXWjkoiuwoQ" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><p></p><div><p style="text-align:justify;"><em>Saber es poder. Compartirlo, más todavía.</em></p><p style="text-align:justify;">Llegar a un nuevo país significa empezar de cero en muchos aspectos: trabajo, vivienda, amistades, papeles. Pero hay una llave que abre todas esas puertas: el idioma. Hablar español en Navarra no es solo cuestión de comunicarse, es también defender tus derechos, acceder a servicios y participar en la vida del barrio.</p><p style="text-align:justify;">El problema es que muchas personas migrantes piensan que aprender cuesta dinero o que solo pueden hacerlo quienes ya tienen papeles. No es así. Existen opciones gratuitas y comunitarias a tu alcance. Conocerlas es dar un paso hacia tu autonomía y hacia la dignidad.</p><h2 style="text-align:justify;">El idioma como derecho, no como privilegio</h2><p style="text-align:justify;">Hablar castellano no te hace “más válido” ni define quién eres. Tu identidad está en tu lengua materna, en tu cultura y en tu historia. Pero la realidad es que la falta de idioma se utiliza muchas veces como barrera de acceso:</p><ul><li><p style="text-align:justify;">Una trabajadora social que no te explica bien una ayuda porque “no la entiendes”.</p></li><li><p style="text-align:justify;">Un contrato de empleo que te hacen firmar sin aclaraciones.</p></li><li><p style="text-align:justify;">Un médico que se niega a escuchar con paciencia.</p></li></ul><p style="text-align:justify;">Por eso, aprender español es también protegerse contra abusos. Es poder decir: <em>entiendo lo que firmo, entiendo lo que me ofrecen, entiendo lo que reclamo</em>.</p><h2 style="text-align:justify;">Opciones gratuitas en Navarra</h2><p style="text-align:justify;">En Navarra, diferentes instituciones y colectivos ofrecen clases gratuitas o de bajo coste. Aquí tienes una guía básica para empezar:</p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>1. Centros de Educación de Personas Adultas (EPA)</strong></div>
<div style="text-align:justify;"> Son centros públicos repartidos por toda la comunidad. Imparten clases de español para extranjeros desde cero. La matrícula es gratuita o muy económica, y suelen ofrecer horarios de mañana y tarde. </div>
<p></p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>2. Ayuntamientos y casas de cultura</strong></div>
<div style="text-align:justify;"> Muchos municipios organizan cursos gratuitos de castellano en centros cívicos, especialmente para personas recién llegadas. Infórmate en tu oficina de empadronamiento o en el área de inmigración de tu ayuntamiento. </div>
<p></p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>3. Asociaciones y colectivos sociales</strong></div>
<div style="text-align:justify;"> ONGs, parroquias, asociaciones de migrantes y colectivos vecinales ofrecen clases comunitarias. Allí no solo aprendes idioma: también haces amistades, compartes experiencias y descubres recursos útiles para el día a día. </div>
<p></p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>4. Programas para mujeres migrantes</strong></div>
<div style="text-align:justify;"> Algunas entidades organizan cursos con espacios de conciliación (guarderías, ludotecas), para que las madres puedan asistir sin preocuparse por sus hijos. Porque aprender también es un derecho de las mujeres cuidadoras. </div>
<p></p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>5. Escuelas Oficiales de Idiomas (EOI)</strong></div>
<div style="text-align:justify;"> Ofrecen formación reglada y certificada. Aunque tienen matrícula, existen becas y ayudas que pueden cubrir los gastos. Son útiles si más adelante necesitas un título oficial para estudios o trabajo. </div>
<p></p><h2 style="text-align:justify;">Barreras que todavía existen</h2><p style="text-align:justify;">A pesar de estas oportunidades, muchas personas encuentran obstáculos:</p><ul><li><p style="text-align:justify;">Listas de espera demasiado largas en algunos centros.</p></li><li><p style="text-align:justify;">Horarios poco compatibles con trabajos temporales o de cuidados.</p></li><li><p style="text-align:justify;">Falta de información: muchas veces la persona migrante no sabe a dónde acudir, y nadie le informa.</p></li><li><p style="text-align:justify;">Carga de género: muchas mujeres no acceden porque no tienen con quién dejar a sus hijos.</p></li></ul><p style="text-align:justify;">Nombrar estas barreras es importante, porque la formación no puede depender de la suerte. El acceso al idioma debería ser garantizado por las instituciones como parte de los derechos básicos.</p><h2 style="text-align:justify;">Consejos prácticos para empezar</h2><ol><li><p style="text-align:justify;">Pregunta en tu ayuntamiento: incluso si no tienen cursos, saben a qué entidades puedes acudir.</p></li><li><p style="text-align:justify;">Acércate a una asociación de migrantes: suelen ser la vía más rápida y cercana.</p></li><li><p style="text-align:justify;">No esperes a tener papeles: cualquier persona puede aprender.</p></li><li><p style="text-align:justify;">Combina lo oficial y lo comunitario: si puedes, matricúlate en un centro público y refuerza en clases vecinales.</p></li><li><p style="text-align:justify;">Ten paciencia: aprender un idioma lleva tiempo, pero cada palabra nueva es una victoria.</p></li></ol><h2 style="text-align:justify;">Aprender sin olvidar tu lengua</h2><p style="text-align:justify;">Aprender español no significa abandonar tu idioma de origen. Hablar dos lenguas es una riqueza, no un obstáculo. Tus hijos pueden crecer bilingües, y eso les dará más oportunidades. Además, muchas comunidades migrantes organizan también espacios para compartir su lengua con los vecinos: así se construye convivencia real.</p><h2 style="text-align:justify;">Escuelas populares de derechos</h2><p style="text-align:justify;">En Navarra también existen experiencias comunitarias llamadas escuelas populares de derechos, donde no solo se aprende castellano, sino también a leer cartas de la administración, rellenar formularios o entender qué es una reclamación. Allí se enseña lengua y ciudadanía a la vez. Porque hablar español también es poder decir: <em>este derecho me corresponde</em>.</p><h2 style="text-align:justify;">Aprender es también luchar</h2><p style="text-align:justify;">Cada vez que una persona migrante aprende a expresarse en castellano, gana voz propia frente a la exclusión. Pero también deja claro que el idioma no debe ser excusa para la discriminación. El acceso a clases gratuitas y flexibles es una obligación institucional, no una obra de caridad.</p><h3 style="text-align:justify;">Llamado a la acción</h3><ul><li><p style="text-align:justify;">Si eres migrante, infórmate y no te quedes sin pedir plaza. El curso gratuito más cercano puede estar en tu barrio.</p></li><li><p style="text-align:justify;">Si eres vecino o vecina, difunde la información. Muchas veces el boca a boca llega más lejos que cualquier cartel.</p></li><li><p style="text-align:justify;">Si eres institución, cumple tu deber: el aprendizaje del idioma es un derecho, no un favor.</p></li></ul><h3 style="text-align:justify;">Herencia y comunidad</h3><p style="text-align:justify;">Nuestros hijos e hijas crecerán entre acentos y lenguas. Esa mezcla es nuestra riqueza. Aprender español no borra nuestra voz: la amplifica. Porque lo que aprendemos hoy será la herencia de mañana: un barrio donde nadie quede callado por miedo a no entender ni a hacerse entender.</p></div>
<p></p></div></div></div></div></div></div></div>]]></content:encoded><pubDate>Fri, 05 Sep 2025 22:32:26 +0000</pubDate></item><item><title><![CDATA[Tus datos también tienen derechos y tú, el poder de defenderlos]]></title><link>https://www.migene.org/blogs/post/vigilancia-migrantes-datos-derechos1</link><description><![CDATA[Vivimos rodeadas de cámaras, formularios, huellas, escáneres, códigos. Cada paso que damos como personas migrantes —al cruzar una frontera, al pedir a ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_07dxL48lTWCytJ6VsSKc5g" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_VWqEhM9NRMyrz1hhjfvkCA" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_3X5z2uWqS5K0OGz7f6LU1g" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_VicVPwYtQyuxvqPX2IjwIA" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><p></p><div><p style="text-align:justify;"><img src="https://www.migene.org/images/large-895567_1280.jpg"></p><p style="text-align:justify;">Vivimos rodeadas de cámaras, formularios, huellas, escáneres, códigos. Cada paso que damos como personas migrantes —al cruzar una frontera, al pedir asilo, al renovar papeles o incluso al subirnos a un autobús— puede quedar registrado en algún sistema digital. Lo llaman “seguridad”, pero pocas veces se nos explica quién controla nuestros datos, para qué se usan y cómo pueden afectarnos.</p><p style="text-align:justify;">En Europa, existen enormes bases de datos diseñadas para vigilar a personas extranjeras. Algunas funcionan a nivel europeo; otras, dentro de España. No son neutrales. Muchas veces alimentan el racismo institucional, perpetúan prejuicios y limitan nuestros derechos sin que sepamos siquiera qué información contienen sobre nosotras.</p><p style="text-align:justify;">Este artículo es una primera puerta para entender ese mundo opaco. Para nombrarlo, cuestionarlo y empezar a defendernos.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;"><strong>¿Qué sistemas nos vigilan?</strong></p><p style="text-align:justify;"><strong>SIS II – Sistema de Información Schengen</strong></p><p></p><div style="text-align:justify;"> Base europea utilizada por policías y autoridades migratorias. Si alguna vez fuiste detenida, te denegaron una visa o se ordenó tu expulsión, es posible que tu nombre esté allí. También puede registrar alertas por “personas buscadas” o por “riesgo migratorio”, sin juicio ni defensa previa. </div>
<p></p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>EURODAC</strong></div><div style="text-align:justify;"> Guarda tus huellas dactilares si pediste asilo o entraste de forma “irregular” en Europa. Se usa para devolverte al primer país donde te registraron, aunque ya hayas reconstruido tu vida en otro. </div>
<p></p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>VIS – Sistema de Información de Visados</strong></div>
<div style="text-align:justify;"> Registra todas las solicitudes de visado hechas en la UE: huellas, fotos, país de origen, motivo del viaje. Aunque te lo denieguen, la información queda archivada hasta cinco años. </div>
<p></p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>ADEXTRA – Archivo de Extranjeros (España)</strong></div>
<div style="text-align:justify;"> Menos conocido pero muy influyente. Almacena datos sobre permisos, sanciones, trámites o denegaciones. Muchas decisiones se basan en historiales automatizados, a veces incompletos o erróneos. </div>
<p></p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>Ficheros policiales y locales</strong></div>
<div style="text-align:justify;"> Desde bases autonómicas hasta listados municipales. No siempre están actualizados ni controlados, y muchas veces ni siquiera sabemos que existimos en ellos. </div>
<p></p><p style="text-align:justify;"><strong>¿Qué consecuencias puede tener?</strong></p><p></p><div style="text-align:justify;"> Denegación de visados o renovaciones sin explicación clara. </div>
<div style="text-align:justify;"> Devoluciones forzosas por una huella digital. </div>
<div style="text-align:justify;"> Bloqueos en trámites por datos antiguos o erróneos. </div>
<div style="text-align:justify;"> Seguimiento policial sin orden judicial. </div>
<div style="text-align:justify;"> Intercambio de información entre países sin consentimiento. </div>
<p></p><p style="text-align:justify;">Todo esto sucede bajo el pretexto de “gestión migratoria” o “seguridad”. Pero en la práctica, muchas personas acaban atrapadas en sistemas que no entienden, sin saber cómo defenderse.</p><p style="text-align:justify;"><strong>Tus derechos frente a estas bases de datos</strong></p><p></p><div style="text-align:justify;"> Aunque no te lo digan, tienes derecho a: </div>
<div style="text-align:justify;"> Saber qué datos tienen sobre ti. </div><div style="text-align:justify;"> Solicitar una copia de esos datos. </div>
<div style="text-align:justify;"> Pedir la corrección o eliminación de información errónea. </div>
<div style="text-align:justify;"> Reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos. </div>
<div style="text-align:justify;"> Oponerte al uso de tu información en ciertos casos. </div>
<p></p><p style="text-align:justify;">Estos derechos están reconocidos en el Reglamento General de Protección de Datos de la UE (RGPD) y en la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD).</p><p style="text-align:justify;">Desde MIGENE te ayudamos a ejercerlos.</p><p style="text-align:justify;"><strong>¿Qué puedes hacer desde ya?</strong></p><p></p><div style="text-align:justify;"> Solicita una copia de tus datos si tuviste una denegación, expulsión o rechazo. </div>
<div style="text-align:justify;"> Detecta errores: si los hay, exige su corrección. </div>
<div style="text-align:justify;"> No firmes formularios sin saber para qué son ni a dónde van. </div>
<div style="text-align:justify;"> Informa a tu comunidad: compartir es defender. </div>
<div style="text-align:justify;"> Consulta con MIGENE si necesitas apoyo para redactar solicitudes o reclamar. </div>
<p></p><p style="text-align:justify;"><strong>Nombrar el control también es libertad</strong></p><p style="text-align:justify;">Nos dicen que no tenemos nada que temer si no hicimos nada malo. Pero la vigilancia no siempre busca culpables: muchas veces marca sospechosas. Y cuando eso ocurre sobre personas racializadas, pobres o extranjeras, los efectos no son neutros: son exclusión, miedo y silencio.</p><p style="text-align:justify;">Por eso este proyecto se llama <em>Datos que nos miran</em>. Porque queremos mirar también hacia esos datos, recuperar el control y poner la dignidad por delante del algoritmo.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;">Esto no va solo de ti ni de mí. Va de todas las personas que vendrán después. De que no tengamos que explicar a nuestras hijas por qué no pudimos defenderlas frente a una máquina que decía que “no cumplíamos el perfil”.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;">Y tú sí lo cumples: cumples el perfil de quien defiende sus dere</p></div>
<p></p></div></div></div></div></div></div></div>]]></content:encoded><pubDate>Fri, 05 Sep 2025 22:11:26 +0000</pubDate></item><item><title><![CDATA[Médico y Ayudas]]></title><link>https://www.migene.org/blogs/post/Médico-Ayudas</link><description><![CDATA[<img align="left" hspace="5" src="https://www.migene.org/images/m-C3-A9dico-que-escribe-una-receta-m-C3-A9dica.jpg"/>Tarjeta sanitaria, ayudas y prestaciones en Navarra La salud es un derecho, no un favor. En Navarra, la ley dice claramente que todas las personas tien ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_504__OzTbCX4Y7peeo_k-A" data-element-type="section" class="zpsection zpdefault-section zpdefault-section-bg "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_KE0wqi6qYwdIKWSFOcblTw" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items-flex-start zpjustify-content-flex-start zpdefault-section zpdefault-section-bg " data-equal-column="false"><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_2W_YZRbAAZRtFhC4xoBomg" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- zpdefault-section zpdefault-section-bg "><style type="text/css"></style></div>
</div></div></div><div data-element-id="elm_f0uJ5AXXTSKQ3tqoRDIAnA" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_vL6oFGreTG2OhtAbTYhlKA" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_-5_j1kkfTgeOuZgP5fbiww" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_SeIENoK5SSG1uwK1C1wAYw" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><p></p><div><p style="text-align:justify;"><strong>Tarjeta sanitaria, ayudas y prestaciones en Navarra</strong></p><p style="text-align:justify;">La salud es un derecho, no un favor. En Navarra, la ley dice claramente que todas las personas tienen derecho a la sanidad, aunque no tengan papeles. Esto está escrito en la Constitución Española (artículo 43), que reconoce el derecho a la protección de la salud; en la Ley Foral 17/2010 de Navarra, que establece la asistencia sanitaria universal; y en la Ley Orgánica 4/2000 de Extranjería (artículo 14), que garantiza la asistencia básica a personas extranjeras empadronadas. En sencillo: si vives en Navarra y estás empadronado o empadronada, aunque no tengas NIE ni permiso de residencia, tienes derecho a tarjeta sanitaria y a atención médica.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;">Ahora bien, el sistema tiene fallos y sesgos. Aunque la ley es clara, en la práctica no siempre se cumple. Muchas veces niegan trámites porque desconocen la normativa, y otras veces las negativas esconden prejuicios racistas, con frases como “los migrantes abusan de todo” o “no hay recursos para vosotros”. Estos discursos no son la ley, son trabas que reflejan prejuicios sociales. El derecho está escrito y te pertenece.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;"><strong>La tarjeta sanitaria es la llave de acceso al sistema</strong>. Es la tarjeta que te permite pedir cita con tu médico, con el pediatra o acceder a medicinas subvencionadas. Toda persona empadronada en Navarra puede solicitarla, en su centro de salud. Para ello se pide pasaporte o NIE, certificado de empadronamiento y, si no tienes domicilio fijo, un informe social. Aunque aún no tengas tarjeta, en urgencias siempre deben atenderte.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;">Además de la sanidad, Navarra reconoce apoyos sociales básicos. Existen prestaciones de urgencia social, que cubren medicamentos, gafas o transporte sanitario, y se gestionan en el Servicio Social de Base de tu ayuntamiento. También la Renta Garantizada, una ayuda mensual para familias sin ingresos suficientes reconocida en la Ley Foral 15/2006. Si tú o alguien de tu familia necesita apoyos especiales, hay ayudas de dependencia y discapacidad. Y si eres mujer embarazada, tienes derecho a seguimiento médico completo y ayudas específicas, incluso sin papeles. Estas ayudas están reconocidas por ley, no son regalos ni favores.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;"><span style="font-weight:bold;">¿Qué hacer si te dicen que no?</span> Si escuchas frases como “sin papeles no tienes derecho”, “esto es solo para españoles” o “no hay presupuesto para ti”, recuerda: eso es ilegal. Lo primero es pedir que la negativa te la den por escrito. Con ese documento puedes reclamar en MIGENE, en la Defensora del Pueblo de Navarra o en el Servicio de Atención al Paciente si se trata de un hospital o centro de salud. No lo dejes pasar: cada reclamo ayuda a que el sistema funcione para todas las personas.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;"><strong>Checklist rápido:</strong> empadrónate en tu ayuntamiento; pide la tarjeta sanitaria en tu centro de salud; acude a los Servicios Sociales de Base para informarte sobre ayudas; si te niegan algo, exige la negativa por escrito; reclama con apoyo de MIGENE.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;">El sistema de salud y de ayudas públicas está para proteger a todas las personas. Que existan fallos, racismo o prejuicios no significa que no tengas derecho. La Constitución Española garantiza la igualdad y prohíbe la discriminación. Cuando reclamas, no quitas nada a nadie: estás activando un derecho que pertenece a la comunidad entera.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;"><strong>Llamado a la acción:</strong> Reclamar no es un acto individual, es hacer que el derecho funcione para todas y todos. Cada vez que defiendes tu acceso a la sanidad o a una ayuda, estás defendiendo también el de tu vecina, tu hijo y quienes vendrán después.</p></div>
<p></p></div></div></div></div></div></div></div>]]></content:encoded><pubDate>Fri, 05 Sep 2025 21:40:12 +0000</pubDate></item><item><title><![CDATA[Los números no mienten: la migración como solución demográfica]]></title><link>https://www.migene.org/blogs/post/los-números-no-mienten-la-migración-como-solución-demográfica</link><description><![CDATA[<img align="left" hspace="5" src="https://www.migene.org/images/premium_photo-1681842143575-03bf1be4c11c"/>Mientras algunos discursos políticos insisten en hablar de “avalanza migrante”, los datos oficiales muestran otra realidad: lo que amenaza nuestro futuro no es la llegada de migrantes, sino su ausencia.]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_vXKc-J3jQhKbamkHwJVRqw" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_nToSgxz2Tb-qegqcX-NO6A" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_JTpJW-faSM68diVVT65cHg" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_Mqb-3_yzThqZhzElIOwoeQ" data-element-type="heading" class="zpelement zpelem-heading "><style></style><h2 class="zpheading zpheading-align-center zpheading-align-mobile-center zpheading-align-tablet-center " data-editor="true">Buenas nuevas para España y Europa</h2></div>
<div data-element-id="elm_BXJONakDRSyzidFsjQgjkQ" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><p></p><div><h2 style="text-align:left;"></h2></div>
<p></p><div><p style="text-align:justify;"><span style="color:rgb(84, 104, 110);font-family:&quot;Source Sans Pro&quot;, sans-serif;font-size:18px;">Mientras algunos discursos políticos insisten en hablar de “avalanza migrante”, los datos oficiales muestran otra realidad: lo que amenaza nuestro futuro no es la llegada de migrantes, sino su ausencia.</span></p><h3><strong><br></strong></h3><h3 style="text-align:left;"><strong>La falsa “razón” del miedo</strong></h3><p style="text-align:justify;">Se nos dice que España “no puede acoger más”, que los servicios están colapsados, que la inmigración es un exceso. Pero esa no es la verdadera razón: es <strong>miedo disfrazado de lógica</strong>.</p><p style="text-align:justify;">El <strong>INE</strong>, <strong>Eurostat</strong> y la <strong>ONU</strong> coinciden: España no está “llena”, sino en riesgo de vaciarse.</p><h3><strong><br></strong></h3><h3 style="text-align:left;"><strong>La verdadera razón: los números oficiales</strong></h3><ul><li style="text-align:left;">Fertilidad: <strong>1,3 hijos por mujer</strong> (INE).</li><li style="text-align:left;">Proyección: sin migración → <strong>32 millones de habitantes en 2100</strong> (ONU).</li><li style="text-align:left;">Envejecimiento: en 2050, más del <strong>30 % de la población será mayor de 65 años</strong> (Eurostat).</li><li style="text-align:left;">En 2023, más del <strong>80 % del crecimiento poblacional</strong> vino de la inmigración (INE).</li></ul><p style="text-align:left;">Los números no mienten: sin migración, el sistema social se derrumba.</p><h3><strong><br></strong></h3><h3 style="text-align:left;"><strong>La natalidad no basta</strong></h3><p style="text-align:justify;">Incluso con políticas de natalidad ambiciosas, los resultados no llegarían hasta dentro de 20 años. Mientras tanto, ¿quién sostendría la economía y los cuidados? Además, reducir el debate a “más hijos” <strong>cosifica a las mujeres</strong> como instrumentos de política poblacional.</p><h3><strong><br></strong></h3><h3 style="text-align:left;"><strong>Migración y seguridad: Pamplona como ejemplo</strong></h3><ul><li style="text-align:left;">2024 → criminalidad subió un <strong>0,6 %</strong>, el menor aumento en una década (<em>Noticias de Navarra</em>).</li><li style="text-align:left;">2025 → tasa de <strong>75,5 infracciones por cada 1.000 habitantes</strong>, muy similar a la media estatal (Delegación del Gobierno en Navarra).</li></ul><p style="text-align:left;">Migración no equivale a delincuencia: los datos lo confirman.</p><h3><strong><br></strong></h3><h3 style="text-align:left;"><strong>Retos de integración</strong></h3><p style="text-align:justify;">No se trata de negar dificultades. La migración exige <strong>gestión responsable</strong>:</p><ul><li style="text-align:justify;">acceso a vivienda asequible,</li><li style="text-align:justify;">inclusión laboral justa,</li><li style="text-align:justify;">programas educativos que favorezcan la convivencia.</li></ul><p style="text-align:justify;"><strong>La clave no es cerrar la puerta, sino gobernar la migración con justicia y visión.</strong></p><h3><strong><br></strong></h3><h3 style="text-align:left;"><strong>Un horizonte con sentido</strong></h3><p style="text-align:left;">Los números nos alertan, pero la esperanza nos impulsa. La migración es <strong>semilla de futuro</strong>:</p><ul><li style="text-align:left;">llena aulas vacías,</li><li style="text-align:left;">revive pueblos despoblados,</li><li style="text-align:left;">sostiene el sistema de cuidados.</li></ul><p style="text-align:left;">Para España, significa revitalización.</p><p style="text-align:left;">Para Europa, recordar que siempre fue tierra de mestizajes.</p><p style="text-align:left;">Para la ciudadanía, elegir entre miedo que encierra o esperanza que abre.</p><h3><strong><br></strong></h3><h3 style="text-align:left;"><strong>Conclusión</strong></h3><p style="text-align:left;">La migración no es un problema que sumar, sino una vida que multiplica.</p><p style="text-align:left;">Es razón y esperanza al mismo tiempo.</p><p style="text-align:left;">Es, en definitiva, <strong>la buena noticia que España y Europa necesitan para volver a creer en su futuro</strong>.</p></div>
</div></div><div data-element-id="elm__U40HAWIoJFegSyds2WpKw" data-element-type="imageheadingtext" class="zpelement zpelem-imageheadingtext "><style> @media (min-width: 992px) { [data-element-id="elm__U40HAWIoJFegSyds2WpKw"] .zpimageheadingtext-container figure img { width: 200px ; height: 250.00px ; } } </style><div data-size-tablet="" data-size-mobile="" data-align="left" data-tablet-image-separate="false" data-mobile-image-separate="false" class="zpimageheadingtext-container zpimage-with-text-container zpimage-align-left zpimage-tablet-align-center zpimage-mobile-align-center zpimage-size-small zpimage-tablet-fallback-fit zpimage-mobile-fallback-fit hb-lightbox " data-lightbox-options="
            type:fullscreen,
            theme:dark"><figure role="none" class="zpimage-data-ref"><span class="zpimage-anchor" role="link" tabindex="0" aria-label="Open Lightbox" style="cursor:pointer;"><picture><img class="zpimage zpimage-style-circle zpimage-space-none " src="https://www.migene.org/dc7462e9-cae4-4e67-b48c-dab5ccb742ba.jpeg" data-src="/dc7462e9-cae4-4e67-b48c-dab5ccb742ba.jpeg" size="small" data-lightbox="true"></picture></span></figure><div class="zpimage-headingtext-container"><h3 class="zpimage-heading zpimage-text-align-left zpimage-text-align-mobile-left zpimage-text-align-tablet-left" data-editor="true">La autora:<br> ​<span style="font-weight:bold;">María Correa</span></h3><div class="zpimage-text zpimage-text-align-left zpimage-text-align-mobile-left zpimage-text-align-tablet-left " data-editor="true"><p><span style="font-size:16px;">Abogada en ejercicio, especialista en Derecho de Extranjería y Nacionalidad. Actualmente es vicepresidenta de la asociación Migrazio eta Giza Eskubideen Nafarroako Elkartea (MIGENE). Su práctica profesional está orientada a la defensa de los derechos de las personas migrantes, combinando el acompañamiento jurídico con el compromiso social.</span></p></div>
</div></div></div></div></div></div></div></div>]]></content:encoded><pubDate>Thu, 04 Sep 2025 19:17:22 +0000</pubDate></item><item><title><![CDATA[Tu presencia importa, tu voz también]]></title><link>https://www.migene.org/blogs/post/tu-presencia-importa-tu-voz-también</link><description><![CDATA[<img align="left" hspace="5" src="https://www.migene.org/images/premium_photo-1681131449483-3b0ea2ece8ff"/>Participar en la vida política no es un lujo, es un derecho. La política no es solo “lo de los políticos”: también es decidir sobre la escuela de tus ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_2F4bdBadS0-5w7EJwbWVKQ" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_7B37mAmTQ_CvC6bS69mQWQ" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_9V5KugjgTpeeg7tbZ-oNcg" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_9wqmfmuKQ4-gYN2d0qQ7xQ" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><div><div><p></p><div><p><br></p><p style="text-align:justify;">Participar en la vida política no es un lujo, es un derecho. La política no es solo “lo de los políticos”: también es decidir sobre la escuela de tus hijos, sobre el barrio en el que vives, sobre la sanidad que usas cada día. Muchas personas migrantes creen que no tienen voz o que “no les toca opinar”. Pero sí la tienen, aunque con limitaciones. Este artículo explica de forma sencilla cuáles son tus derechos y cómo ejercerlos.</p><h2 style="text-align:justify;">¿Puedo votar siendo migrante?</h2><p style="text-align:justify;">El derecho al voto depende de tu situación administrativa y de tu país de origen.</p><ul><li><p style="text-align:justify;">Si eres ciudadano o ciudadana de la Unión Europea, puedes votar en elecciones municipales y europeas. Para hacerlo, debes inscribirte en el Censo Electoral de Extranjeros Residentes (CERE) en tu ayuntamiento.</p></li><li><p style="text-align:justify;">Si vienes de un país con convenio de reciprocidad con España, como Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Cabo Verde, Islandia, Noruega, Corea del Sur, Trinidad y Tobago, Nueva Zelanda o Reino Unido, también puedes votar en las elecciones municipales si llevas un tiempo de residencia legal.</p></li><li><p style="text-align:justify;">Si eres de otro país, solo podrás votar cuando consigas la nacionalidad española.</p></li></ul><p style="text-align:justify;"><span style="color:rgb(2, 23, 44);font-family:Ubuntu, sans-serif;font-size:32px;">¿Y si ya tengo la nacionalidad española?</span></p><p style="text-align:justify;">En este caso, accedes a todos los derechos políticos sin limitaciones: votar en todas las elecciones (municipales, autonómicas, generales y europeas), presentarte como candidato o candidata, crear o unirte a partidos políticos, afiliarte a sindicatos y promover iniciativas ciudadanas.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><h2 style="text-align:justify;">Participar es más que votar</h2><p style="text-align:justify;">Aunque no tengas nacionalidad, puedes ejercer otros derechos reconocidos en la Constitución Española: la libertad de expresión (art. 20), el derecho de reunión y manifestación pacífica (art. 21) y el derecho de asociación (art. 22). Nadie puede prohibirte formar parte de una asociación o acudir a una manifestación pacífica por tu condición de extranjero.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><h2 style="text-align:justify;">Empadronarse: la llave de entrada</h2><p style="text-align:justify;">El padrón municipal es el registro oficial de habitantes de cada municipio. Es fundamental porque permite acceder a la sanidad, a la educación y a las ayudas sociales. Además, sirve como prueba de residencia en trámites de extranjería y es requisito para poder inscribirse en el censo electoral. Incluso las personas sin papeles tienen derecho a empadronarse.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><p style="text-align:justify;"><span style="color:rgb(2, 23, 44);font-family:Ubuntu, sans-serif;font-size:32px;">Inscribirse en el censo electoral</span></p><p style="text-align:justify;">Si eres ciudadano o ciudadana de la UE o de un país con convenio con España, además de estar empadronado, debes inscribirte en el CERE. Para ello tendrás que presentar tu pasaporte o NIE, acreditar tu residencia legal y hacerlo dentro de los plazos fijados antes de cada elección. Si no lo haces a tiempo, no podrás votar aunque tengas derecho.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><h2 style="text-align:justify;">Fronteras invisibles</h2><p style="text-align:justify;">Aunque millones de personas migrantes viven en España, trabajan y pagan impuestos, no todas pueden votar en elecciones generales o autonómicas. Esto genera leyes que se aplican a su vida sin que puedan decidir sobre ellas. Es una exclusión silenciosa que empobrece la democracia.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><h2 style="text-align:justify;">Conclusión: tu voz hoy, su futuro mañana</h2><p style="text-align:justify;">La democracia será real solo cuando todas las personas que construyen la vida de este país puedan decidir sobre su presente y su futuro. Empadrónate, inscríbete en el censo si tienes derecho, reclama tu espacio en el barrio, en la escuela y en la comunidad. No se trata solo de ti, se trata también de quienes vendrán después. Tus hijas, tus nietos y los niños y niñas que crecen en barrios llenos de acentos y culturas aprenderán del ejemplo que dejemos hoy.</p><p></p><div style="text-align:justify;"> Si callamos, heredarán exclusión. </div>
<div style="text-align:justify;"> Si participamos, heredarán dignidad. </div><p></p><hr><p style="text-align:left;"><span style="font-style:italic;"><br></span></p><p style="text-align:left;"><span style="font-style:italic;">Referencias legales principales:</span></p><ul><li><p style="text-align:left;">Constitución Española: arts. 13, 20, 21, 22, 23, 28.</p></li><li><p style="text-align:left;">LOREG (Ley Orgánica 5/1985, Régimen Electoral General): arts. 31, 39, 176 y 176 bis.</p></li><li><p style="text-align:left;">Ley 7/1985 de Bases de Régimen Local, art. 15.</p></li><li><p style="text-align:left;">RD 1690/1986, Reglamento de Población, art. 54 y siguientes.</p></li><li><p style="text-align:left;">RD 1155/2024, Reglamento de Extranjería, arts. 128 y siguientes.</p></li><li><p style="text-align:left;">Directiva 94/80/CE y convenios bilaterales de reciprocidad.</p></li></ul></div>
<br><br><p></p></div></div></div></div></div></div></div></div></div>]]></content:encoded><pubDate>Thu, 04 Sep 2025 19:10:53 +0000</pubDate></item><item><title><![CDATA[¿Qué hacer si me explotan en el trabajo?]]></title><link>https://www.migene.org/blogs/post/Trabajo-dignidad</link><description><![CDATA[<img align="left" hspace="5" src="https://www.migene.org/images/premium_photo-1661595125741-a0484de3df09"/>Imagina que llevas semanas trabajando en una frutería, en la construcción o cuidando de una persona mayor. Entras temprano, sales tarde, cobras menos ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_gY7F-umOSrKCqAJXSmjbtw" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_mYWXEE_GTLi_AKhZJ1EM8Q" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items-flex-start zpjustify-content- " data-equal-column="false"><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_OAe64WIFReG2SVVTy4cs6A" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_sBqzPyPISl67nWTM0i1wQg" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><p></p><div><p style="text-align:justify;">Imagina que llevas semanas trabajando en una frutería, en la construcción o cuidando de una persona mayor. Entras temprano, sales tarde, cobras menos de lo acordado y, para colmo, el jefe te dice que si te quejas “te vas a la calle”. Esta situación es más común de lo que parece, especialmente cuando la persona que trabaja es migrante, no tiene papeles o desconoce cuáles son sus derechos. Pero hay algo que debes tener claro desde el inicio: la explotación laboral no es normal, no es inevitable y no tienes que aguantarla en silencio.</p><p style="text-align:justify;">En Navarra, como en toda España, la ley protege a las trabajadoras y trabajadores, tengan o no tengan contrato. Sí, aunque no estés dado de alta en la Seguridad Social, tienes derechos básicos que nadie puede pisotear.</p><h3 style="text-align:justify;">1. ¿Cómo reconocer la explotación laboral?</h3><p style="text-align:justify;">La explotación no siempre se presenta con gritos o amenazas. Muchas veces se esconde en la rutina del día a día: jornadas interminables sin descanso ni pago de horas extra, salarios por debajo del mínimo legal (en 2025, 1.134 € al mes por jornada completa), contratos verbales o inexistentes, trabajo sin alta en la Seguridad Social, amenazas con “llamar a Extranjería” si reclamas, malos tratos, humillaciones o control excesivo. Si alguna de estas situaciones te resulta familiar, no lo normalices: se trata de explotación.</p><h3 style="text-align:justify;">2. Primeros pasos: no te quedes sola</h3><p style="text-align:justify;">Cuando sentimos miedo o incertidumbre, lo primero es pensar que “no vale la pena” enfrentarse al jefe. Pero el aislamiento juega a favor de quien explota. La clave es buscar apoyo: hablar con personas de confianza, familiares, amistades, compañeras de trabajo; contactar con asociaciones de apoyo a personas migrantes como MIGENE u otras en tu barrio; o acudir a un sindicato. La afiliación sindical es un derecho que no depende de tu situación administrativa.</p><h3 style="text-align:justify;">3. Documenta lo que pasa</h3><p style="text-align:justify;">En un conflicto laboral, la prueba es importante. Incluso si no tienes contrato escrito, puedes recopilar conversaciones por WhatsApp o mensajes donde se hable de horarios o pagos, testimonios de compañeras que trabajen contigo, fotos de fichajes, recibos de pago en efectivo o anotaciones de horas trabajadas. No se trata de espiar ni de ponerte en riesgo, sino de guardar evidencias que puedan servir si decides reclamar.</p><h3 style="text-align:justify;">4. ¿Dónde y cómo reclamar?</h3><p style="text-align:justify;">En Navarra, antes de ir al Juzgado de lo Social es obligatorio pasar por un proceso de conciliación laboral. Es un intento de acuerdo entre trabajador y empleador que se gestiona en el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC). Pero antes de llegar a ese paso, lo más recomendable es solicitar asesoramiento en MIGENE u otra asociación de confianza. Allí pueden orientarte, ayudarte a preparar tu caso, acompañarte en el SMAC e incluso ponerte en contacto con abogados laboralistas. También puedes valorar si presentar denuncia en Inspección de Trabajo, aunque la experiencia demuestra que pocas veces se resuelve a favor del trabajador sin acompañamiento y presión colectiva. Por eso no conviene hacerlo en solitario.</p><h3 style="text-align:justify;">5. ¿Y si no tengo papeles?</h3><p style="text-align:justify;">Este es el miedo más grande: “si denuncio, me deportan”. La realidad es que la Inspección de Trabajo no tiene obligación de comunicar tu situación administrativa a Extranjería. Además, denunciar una explotación puede incluso ayudarte en procesos de arraigo laboral, ya que demuestra tu permanencia y tu actividad en España. Nadie puede quitarte el derecho a cobrar lo que ya has trabajado. La ley está de tu lado, aunque no tengas papeles.</p><h3 style="text-align:justify;">6. Redes de apoyo</h3><p style="text-align:justify;">Nadie debería enfrentarse a una situación de explotación sola. En Navarra existen colectivos que pueden acompañarte, ayudarte a redactar denuncias, traducir documentos o incluso mediar con el empleador. MIGENE, Cáritas, sindicatos como ELA, LAB, UGT o CCOO, y muchas asociaciones vecinales están dispuestas a apoyarte. Acércate, pregunta, participa. Tu dignidad es un asunto colectivo, no individual.</p><h3 style="text-align:justify;">7. Llamado a la acción</h3><p style="text-align:justify;">Si hoy estás trabajando sin descanso, con miedo a hablar o recibiendo menos de lo que te corresponde, da un primer paso: acude a MIGENE o a una asociación de confianza. El silencio solo beneficia a quien se aprovecha. No trabajas “de favor”, trabajas con derechos. No estás solo ni sola, hay redes de apoyo. La explotación no es tu culpa.</p><h3 style="text-align:justify;">8. Para las generaciones que vienen</h3><p style="text-align:justify;">Luchar por tu derecho al trabajo digno no es solo por ti: es por tus hijas e hijos, por la comunidad migrante que llega y por quienes aún están pensando en salir de su país. Si hoy te animas a reclamar y a visibilizar lo que te pasa, mañana otra persona no tendrá que pasar por lo mismo. Porque trabajar con dignidad es sembrar un futuro en el que nuestros barrios crezcan con justicia y respeto.</p><p style="text-align:justify;">En el próximo artículo de este bloque hablaremos de “Trabajar sin contrato: riesgos, derechos y denuncias”, para que tengas claro qué hacer en esa situación.</p></div>
<p></p></div></div></div></div></div></div></div>]]></content:encoded><pubDate>Thu, 04 Sep 2025 19:10:53 +0000</pubDate></item><item><title><![CDATA[Nuestra Presidenta en los medios de comunicación]]></title><link>https://www.migene.org/blogs/post/nuesta-presidenta-en-los-medios-de-comunicación</link><description><![CDATA[¿Es la migración nuestra esperanza? Imagina despertar un día y descubrir que, de la noche a la mañana, España se ha quedado sin inmigración. No habría ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_DGYvcx8UQEKHY7dE6_8sBQ" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_ZjqkpIyaQVym_aJ1sjxpLQ" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_1RRVxIzcQqSsS2cYJMg9JA" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_eTcq_Bb-Qbulj0nvnPMRCg" data-element-type="heading" class="zpelement zpelem-heading "><style></style><h2 class="zpheading zpheading-align-center zpheading-align-mobile-center zpheading-align-tablet-center " data-editor="true">Desmontando el mito de la autosuficiencia nacional</h2></div>
<div data-element-id="elm__H78b_dW8NduhrL8Wpxpzw" data-element-type="image" class="zpelement zpelem-image "><style> @media (min-width: 992px) { [data-element-id="elm__H78b_dW8NduhrL8Wpxpzw"] .zpimage-container figure img { width: 1110px ; height: 739.54px ; } } </style><div data-caption-color="" data-size-tablet="" data-size-mobile="" data-align="center" data-tablet-image-separate="false" data-mobile-image-separate="false" class="zpimage-container zpimage-align-center zpimage-tablet-align-center zpimage-mobile-align-center zpimage-size-fit zpimage-tablet-fallback-fit zpimage-mobile-fallback-fit hb-lightbox " data-lightbox-options="
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                theme:dark"><figure role="none" class="zpimage-data-ref"><span class="zpimage-anchor" role="link" tabindex="0" aria-label="Open Lightbox" style="cursor:pointer;"><picture><img class="zpimage zpimage-style-none zpimage-space-none " src="https://www.migene.org/Paula.webp" size="fit" data-lightbox="true"></picture></span></figure></div>
</div><div data-element-id="elm_FguSop5nQECvVwQIKDlLeQ" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><p></p><div><h2 style="text-align:left;"><strong><span style="font-size:28px;">¿Es la migración nuestra esperanza?</span></strong></h2><p style="text-align:justify;">Imagina despertar un día y descubrir que, de la noche a la mañana, España se ha quedado sin inmigración. No habría manos en el campo, ni cuidados en residencias, ni aulas sostenidas por la diversidad. ¿Cómo afectaría esto a nuestra sociedad?</p><p style="text-align:justify;">Esta fue la pregunta que planteó recientemente <strong>Paula Costa Correa</strong>, presidenta de MIGENE Navarra e investigadora en la Universidad de Navarra. Sus reflexiones, difundidas por <em>EFE, ABC, Noticias de Navarra</em> y <em>Heraldo de Aragón</em>, han abierto un debate urgente: desmontar los mitos que rodean la migración y reconocer su papel esencial en nuestro futuro.</p><p style="text-align:justify;"><br></p><h3 style="text-align:left;"><strong>Un país que no se sostiene sin inmigración</strong></h3><ul><li style="text-align:left;">La <strong>tasa de fertilidad en España es de 1,3 hijos por mujer</strong> (INE).</li><li style="text-align:left;">Sin inmigración, la población podría pasar de 47 a <strong>32 millones en 2100</strong> (ONU).</li><li style="text-align:left;">En 2050, más del <strong>30 % de los habitantes tendrá más de 65 años</strong> (Eurostat).</li></ul><p style="text-align:left;">👉 Los números son claros: sin migración, el sistema de pensiones, la sanidad y los cuidados colapsarían.</p><p style="text-align:left;"><br></p><h3 style="text-align:left;"><strong>España se vacía, no se llena</strong></h3><p style="text-align:left;">Más de la mitad de los municipios tienen menos de 1.000 habitantes. Provincias como Teruel, Soria o Cuenca sufren una despoblación crónica.</p><p style="text-align:left;">Lejos de saturar, la migración <strong>mantiene vivas las escuelas, los comercios y los servicios básicos</strong> en muchos pueblos.</p><p style="text-align:left;"><br></p><h3 style="text-align:left;"><strong>Seguridad: el caso de Pamplona</strong></h3><p style="text-align:left;">Uno de los grandes temores es asociar migración con delincuencia. Pero las cifras oficiales lo desmienten:</p><ul><li style="text-align:left;">En Pamplona, la criminalidad en 2024 apenas subió un <strong>0,6 %</strong>, el menor aumento desde 2013 (<em>Noticias de Navarra</em>).</li><li style="text-align:left;">En el primer trimestre de 2025, la tasa fue de <strong>75,5 infracciones por cada 1.000 habitantes</strong>, muy similar a la media estatal (Delegación del Gobierno en Navarra).</li></ul><p style="text-align:left;">👉 La evidencia muestra que la migración no dispara la inseguridad.</p><p style="text-align:left;"><br></p><h3 style="text-align:left;"><strong>Retos que no podemos ignorar</strong></h3><p style="text-align:left;">Reconocer el valor de la migración no significa negar las dificultades. La integración requiere <strong>políticas públicas eficaces en vivienda, empleo y educación</strong>. Si no se gestiona bien, puede generar tensiones. Pero la respuesta no está en levantar muros, sino en diseñar soluciones que beneficien a toda la sociedad.</p><p style="text-align:left;"><br></p><h3 style="text-align:left;"><strong>Migración como esperanza</strong></h3><p style="text-align:left;">Migrar no es un cálculo económico: es un <strong>ímpetu vital</strong>. En América Latina, millones de personas lo hicieron durante décadas como única salida. Hoy, esa misma fuerza sostiene a quienes llegan para trabajar, emprender o cuidar.</p><p style="text-align:left;">La migración es esperanza en movimiento: la convicción de que siempre es posible abrir un camino mejor.</p><p><br></p><h3 style="text-align:left;"><strong>Conclusión</strong></h3><p style="text-align:left;">La migración, <strong>bien gestionada</strong>, no es una amenaza: es una oportunidad. Es parte de la solución a la crisis demográfica y, además, una apuesta por un futuro más justo y sostenible.</p><p style="text-align:left;">Es, en definitiva, <strong>la buena noticia que España y Europa necesitan para volver a creer en su futuro</strong>.</p><p style="text-align:left;"><br></p><p><strong>Maria Correa Fagúndez</strong></p><div><div><p>Abogada 3060 MICAP</p><p>Vicepresidenta de MIGENE</p></div>
</div></div><p></p></div></div></div></div></div></div></div>]]></content:encoded><pubDate>Thu, 28 Aug 2025 09:48:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>