Médico y Ayudas

05.09.25 09:40 PM - Por Maria Correa

Tarjeta sanitaria, ayudas y prestaciones en Navarra

La salud es un derecho, no un favor. En Navarra, la ley dice claramente que todas las personas tienen derecho a la sanidad, aunque no tengan papeles. Esto está escrito en la Constitución Española (artículo 43), que reconoce el derecho a la protección de la salud; en la Ley Foral 17/2010 de Navarra, que establece la asistencia sanitaria universal; y en la Ley Orgánica 4/2000 de Extranjería (artículo 14), que garantiza la asistencia básica a personas extranjeras empadronadas. En sencillo: si vives en Navarra y estás empadronado o empadronada, aunque no tengas NIE ni permiso de residencia, tienes derecho a tarjeta sanitaria y a atención médica.


Ahora bien, el sistema tiene fallos y sesgos. Aunque la ley es clara, en la práctica no siempre se cumple. Muchas veces niegan trámites porque desconocen la normativa, y otras veces las negativas esconden prejuicios racistas, con frases como “los migrantes abusan de todo” o “no hay recursos para vosotros”. Estos discursos no son la ley, son trabas que reflejan prejuicios sociales. El derecho está escrito y te pertenece.


La tarjeta sanitaria es la llave de acceso al sistema. Es la tarjeta que te permite pedir cita con tu médico, con el pediatra o acceder a medicinas subvencionadas. Toda persona empadronada en Navarra puede solicitarla, en su centro de salud. Para ello se pide pasaporte o NIE, certificado de empadronamiento y, si no tienes domicilio fijo, un informe social. Aunque aún no tengas tarjeta, en urgencias siempre deben atenderte.


Además de la sanidad, Navarra reconoce apoyos sociales básicos. Existen prestaciones de urgencia social, que cubren medicamentos, gafas o transporte sanitario, y se gestionan en el Servicio Social de Base de tu ayuntamiento. También la Renta Garantizada, una ayuda mensual para familias sin ingresos suficientes reconocida en la Ley Foral 15/2006. Si tú o alguien de tu familia necesita apoyos especiales, hay ayudas de dependencia y discapacidad. Y si eres mujer embarazada, tienes derecho a seguimiento médico completo y ayudas específicas, incluso sin papeles. Estas ayudas están reconocidas por ley, no son regalos ni favores.


¿Qué hacer si te dicen que no? Si escuchas frases como “sin papeles no tienes derecho”, “esto es solo para españoles” o “no hay presupuesto para ti”, recuerda: eso es ilegal. Lo primero es pedir que la negativa te la den por escrito. Con ese documento puedes reclamar en MIGENE, en la Defensora del Pueblo de Navarra o en el Servicio de Atención al Paciente si se trata de un hospital o centro de salud. No lo dejes pasar: cada reclamo ayuda a que el sistema funcione para todas las personas.


Checklist rápido: empadrónate en tu ayuntamiento; pide la tarjeta sanitaria en tu centro de salud; acude a los Servicios Sociales de Base para informarte sobre ayudas; si te niegan algo, exige la negativa por escrito; reclama con apoyo de MIGENE.


El sistema de salud y de ayudas públicas está para proteger a todas las personas. Que existan fallos, racismo o prejuicios no significa que no tengas derecho. La Constitución Española garantiza la igualdad y prohíbe la discriminación. Cuando reclamas, no quitas nada a nadie: estás activando un derecho que pertenece a la comunidad entera.


Llamado a la acción: Reclamar no es un acto individual, es hacer que el derecho funcione para todas y todos. Cada vez que defiendes tu acceso a la sanidad o a una ayuda, estás defendiendo también el de tu vecina, tu hijo y quienes vendrán después.

Maria Correa