Buenas nuevas para España y Europa
Mientras algunos discursos políticos insisten en hablar de “avalanza migrante”, los datos oficiales muestran otra realidad: lo que amenaza nuestro futuro no es la llegada de migrantes, sino su ausencia.
La falsa “razón” del miedo
Se nos dice que España “no puede acoger más”, que los servicios están colapsados, que la inmigración es un exceso. Pero esa no es la verdadera razón: es miedo disfrazado de lógica.
El INE, Eurostat y la ONU coinciden: España no está “llena”, sino en riesgo de vaciarse.
La verdadera razón: los números oficiales
- Fertilidad: 1,3 hijos por mujer (INE).
- Proyección: sin migración → 32 millones de habitantes en 2100 (ONU).
- Envejecimiento: en 2050, más del 30 % de la población será mayor de 65 años (Eurostat).
- En 2023, más del 80 % del crecimiento poblacional vino de la inmigración (INE).
Los números no mienten: sin migración, el sistema social se derrumba.
La natalidad no basta
Incluso con políticas de natalidad ambiciosas, los resultados no llegarían hasta dentro de 20 años. Mientras tanto, ¿quién sostendría la economía y los cuidados? Además, reducir el debate a “más hijos” cosifica a las mujeres como instrumentos de política poblacional.
Migración y seguridad: Pamplona como ejemplo
- 2024 → criminalidad subió un 0,6 %, el menor aumento en una década (Noticias de Navarra).
- 2025 → tasa de 75,5 infracciones por cada 1.000 habitantes, muy similar a la media estatal (Delegación del Gobierno en Navarra).
Migración no equivale a delincuencia: los datos lo confirman.
Retos de integración
No se trata de negar dificultades. La migración exige gestión responsable:
- acceso a vivienda asequible,
- inclusión laboral justa,
- programas educativos que favorezcan la convivencia.
La clave no es cerrar la puerta, sino gobernar la migración con justicia y visión.
Un horizonte con sentido
Los números nos alertan, pero la esperanza nos impulsa. La migración es semilla de futuro:
- llena aulas vacías,
- revive pueblos despoblados,
- sostiene el sistema de cuidados.
Para España, significa revitalización.
Para Europa, recordar que siempre fue tierra de mestizajes.
Para la ciudadanía, elegir entre miedo que encierra o esperanza que abre.
Conclusión
La migración no es un problema que sumar, sino una vida que multiplica.
Es razón y esperanza al mismo tiempo.
Es, en definitiva, la buena noticia que España y Europa necesitan para volver a creer en su futuro.

La autora:
María Correa
Abogada en ejercicio, especialista en Derecho de Extranjería y Nacionalidad. Actualmente es vicepresidenta de la asociación Migrazio eta Giza Eskubideen Nafarroako Elkartea (MIGENE). Su práctica profesional está orientada a la defensa de los derechos de las personas migrantes, combinando el acompañamiento jurídico con el compromiso social.

