Tu presencia importa, tu voz también

04.09.25 07:10 PM - Por Maria Correa


Participar en la vida política no es un lujo, es un derecho. La política no es solo “lo de los políticos”: también es decidir sobre la escuela de tus hijos, sobre el barrio en el que vives, sobre la sanidad que usas cada día. Muchas personas migrantes creen que no tienen voz o que “no les toca opinar”. Pero sí la tienen, aunque con limitaciones. Este artículo explica de forma sencilla cuáles son tus derechos y cómo ejercerlos.

¿Puedo votar siendo migrante?

El derecho al voto depende de tu situación administrativa y de tu país de origen.

  • Si eres ciudadano o ciudadana de la Unión Europea, puedes votar en elecciones municipales y europeas. Para hacerlo, debes inscribirte en el Censo Electoral de Extranjeros Residentes (CERE) en tu ayuntamiento.

  • Si vienes de un país con convenio de reciprocidad con España, como Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Cabo Verde, Islandia, Noruega, Corea del Sur, Trinidad y Tobago, Nueva Zelanda o Reino Unido, también puedes votar en las elecciones municipales si llevas un tiempo de residencia legal.

  • Si eres de otro país, solo podrás votar cuando consigas la nacionalidad española.

¿Y si ya tengo la nacionalidad española?

En este caso, accedes a todos los derechos políticos sin limitaciones: votar en todas las elecciones (municipales, autonómicas, generales y europeas), presentarte como candidato o candidata, crear o unirte a partidos políticos, afiliarte a sindicatos y promover iniciativas ciudadanas.


Participar es más que votar

Aunque no tengas nacionalidad, puedes ejercer otros derechos reconocidos en la Constitución Española: la libertad de expresión (art. 20), el derecho de reunión y manifestación pacífica (art. 21) y el derecho de asociación (art. 22). Nadie puede prohibirte formar parte de una asociación o acudir a una manifestación pacífica por tu condición de extranjero.


Empadronarse: la llave de entrada

El padrón municipal es el registro oficial de habitantes de cada municipio. Es fundamental porque permite acceder a la sanidad, a la educación y a las ayudas sociales. Además, sirve como prueba de residencia en trámites de extranjería y es requisito para poder inscribirse en el censo electoral. Incluso las personas sin papeles tienen derecho a empadronarse.


Inscribirse en el censo electoral

Si eres ciudadano o ciudadana de la UE o de un país con convenio con España, además de estar empadronado, debes inscribirte en el CERE. Para ello tendrás que presentar tu pasaporte o NIE, acreditar tu residencia legal y hacerlo dentro de los plazos fijados antes de cada elección. Si no lo haces a tiempo, no podrás votar aunque tengas derecho.


Fronteras invisibles

Aunque millones de personas migrantes viven en España, trabajan y pagan impuestos, no todas pueden votar en elecciones generales o autonómicas. Esto genera leyes que se aplican a su vida sin que puedan decidir sobre ellas. Es una exclusión silenciosa que empobrece la democracia.


Conclusión: tu voz hoy, su futuro mañana

La democracia será real solo cuando todas las personas que construyen la vida de este país puedan decidir sobre su presente y su futuro. Empadrónate, inscríbete en el censo si tienes derecho, reclama tu espacio en el barrio, en la escuela y en la comunidad. No se trata solo de ti, se trata también de quienes vendrán después. Tus hijas, tus nietos y los niños y niñas que crecen en barrios llenos de acentos y culturas aprenderán del ejemplo que dejemos hoy.

Si callamos, heredarán exclusión.
Si participamos, heredarán dignidad.



Referencias legales principales:

  • Constitución Española: arts. 13, 20, 21, 22, 23, 28.

  • LOREG (Ley Orgánica 5/1985, Régimen Electoral General): arts. 31, 39, 176 y 176 bis.

  • Ley 7/1985 de Bases de Régimen Local, art. 15.

  • RD 1690/1986, Reglamento de Población, art. 54 y siguientes.

  • RD 1155/2024, Reglamento de Extranjería, arts. 128 y siguientes.

  • Directiva 94/80/CE y convenios bilaterales de reciprocidad.



Maria Correa