<?xml version="1.0" encoding="UTF-8" ?><!-- generator=Zoho Sites --><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><atom:link href="https://www.migene.org/blogs/tag/integración-sociolaboral/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>MIGENE - Boletin de Actualidad Migratoria (BAM) #Integración Sociolaboral</title><description>MIGENE - Boletin de Actualidad Migratoria (BAM) #Integración Sociolaboral</description><link>https://www.migene.org/blogs/tag/integración-sociolaboral</link><lastBuildDate>Tue, 28 Apr 2026 01:37:29 +0200</lastBuildDate><generator>http://zoho.com/sites/</generator><item><title><![CDATA[Tus datos también tienen derechos y tú, el poder de defenderlos]]></title><link>https://www.migene.org/blogs/post/vigilancia-migrantes-datos-derechos1</link><description><![CDATA[Vivimos rodeadas de cámaras, formularios, huellas, escáneres, códigos. Cada paso que damos como personas migrantes —al cruzar una frontera, al pedir a ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_07dxL48lTWCytJ6VsSKc5g" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_VWqEhM9NRMyrz1hhjfvkCA" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items- zpjustify-content- " data-equal-column=""><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_3X5z2uWqS5K0OGz7f6LU1g" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_VicVPwYtQyuxvqPX2IjwIA" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><p></p><div><p style="text-align:justify;"><img src="/images/large-895567_1280.jpg"/></p><p style="text-align:justify;">Vivimos rodeadas de cámaras, formularios, huellas, escáneres, códigos. Cada paso que damos como personas migrantes —al cruzar una frontera, al pedir asilo, al renovar papeles o incluso al subirnos a un autobús— puede quedar registrado en algún sistema digital. Lo llaman “seguridad”, pero pocas veces se nos explica quién controla nuestros datos, para qué se usan y cómo pueden afectarnos.</p><p style="text-align:justify;">En Europa, existen enormes bases de datos diseñadas para vigilar a personas extranjeras. Algunas funcionan a nivel europeo; otras, dentro de España. No son neutrales. Muchas veces alimentan el racismo institucional, perpetúan prejuicios y limitan nuestros derechos sin que sepamos siquiera qué información contienen sobre nosotras.</p><p style="text-align:justify;">Este artículo es una primera puerta para entender ese mundo opaco. Para nombrarlo, cuestionarlo y empezar a defendernos.</p><p style="text-align:justify;"><br/></p><p style="text-align:justify;"><strong>¿Qué sistemas nos vigilan?</strong></p><p style="text-align:justify;"><strong>SIS II – Sistema de Información Schengen</strong></p><p></p><div style="text-align:justify;">Base europea utilizada por policías y autoridades migratorias. Si alguna vez fuiste detenida, te denegaron una visa o se ordenó tu expulsión, es posible que tu nombre esté allí. También puede registrar alertas por “personas buscadas” o por “riesgo migratorio”, sin juicio ni defensa previa.</div><p></p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>EURODAC</strong></div><div style="text-align:justify;">Guarda tus huellas dactilares si pediste asilo o entraste de forma “irregular” en Europa. Se usa para devolverte al primer país donde te registraron, aunque ya hayas reconstruido tu vida en otro.</div><p></p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>VIS – Sistema de Información de Visados</strong></div><div style="text-align:justify;">Registra todas las solicitudes de visado hechas en la UE: huellas, fotos, país de origen, motivo del viaje. Aunque te lo denieguen, la información queda archivada hasta cinco años.</div><p></p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>ADEXTRA – Archivo de Extranjeros (España)</strong></div><div style="text-align:justify;">Menos conocido pero muy influyente. Almacena datos sobre permisos, sanciones, trámites o denegaciones. Muchas decisiones se basan en historiales automatizados, a veces incompletos o erróneos.</div><p></p><p></p><div style="text-align:justify;"><strong>Ficheros policiales y locales</strong></div><div style="text-align:justify;">Desde bases autonómicas hasta listados municipales. No siempre están actualizados ni controlados, y muchas veces ni siquiera sabemos que existimos en ellos.</div><p></p><p style="text-align:justify;"><strong>¿Qué consecuencias puede tener?</strong></p><p></p><div style="text-align:justify;">Denegación de visados o renovaciones sin explicación clara.</div><div style="text-align:justify;">Devoluciones forzosas por una huella digital.</div><div style="text-align:justify;">Bloqueos en trámites por datos antiguos o erróneos.</div><div style="text-align:justify;">Seguimiento policial sin orden judicial.</div><div style="text-align:justify;">Intercambio de información entre países sin consentimiento.</div><p></p><p style="text-align:justify;">Todo esto sucede bajo el pretexto de “gestión migratoria” o “seguridad”. Pero en la práctica, muchas personas acaban atrapadas en sistemas que no entienden, sin saber cómo defenderse.</p><p style="text-align:justify;"><strong>Tus derechos frente a estas bases de datos</strong></p><p></p><div style="text-align:justify;">Aunque no te lo digan, tienes derecho a:</div><div style="text-align:justify;">Saber qué datos tienen sobre ti.</div><div style="text-align:justify;">Solicitar una copia de esos datos.</div><div style="text-align:justify;">Pedir la corrección o eliminación de información errónea.</div><div style="text-align:justify;">Reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.</div><div style="text-align:justify;">Oponerte al uso de tu información en ciertos casos.</div><p></p><p style="text-align:justify;">Estos derechos están reconocidos en el Reglamento General de Protección de Datos de la UE (RGPD) y en la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD).</p><p style="text-align:justify;">Desde MIGENE te ayudamos a ejercerlos.</p><p style="text-align:justify;"><strong>¿Qué puedes hacer desde ya?</strong></p><p></p><div style="text-align:justify;">Solicita una copia de tus datos si tuviste una denegación, expulsión o rechazo.</div><div style="text-align:justify;">Detecta errores: si los hay, exige su corrección.</div><div style="text-align:justify;">No firmes formularios sin saber para qué son ni a dónde van.</div><div style="text-align:justify;">Informa a tu comunidad: compartir es defender.</div><div style="text-align:justify;">Consulta con MIGENE si necesitas apoyo para redactar solicitudes o reclamar.</div><p></p><p style="text-align:justify;"><strong>Nombrar el control también es libertad</strong></p><p style="text-align:justify;">Nos dicen que no tenemos nada que temer si no hicimos nada malo. Pero la vigilancia no siempre busca culpables: muchas veces marca sospechosas. Y cuando eso ocurre sobre personas racializadas, pobres o extranjeras, los efectos no son neutros: son exclusión, miedo y silencio.</p><p style="text-align:justify;">Por eso este proyecto se llama <em>Datos que nos miran</em>. Porque queremos mirar también hacia esos datos, recuperar el control y poner la dignidad por delante del algoritmo.</p><p style="text-align:justify;"><br/></p><p style="text-align:justify;">Esto no va solo de ti ni de mí. Va de todas las personas que vendrán después. De que no tengamos que explicar a nuestras hijas por qué no pudimos defenderlas frente a una máquina que decía que “no cumplíamos el perfil”.</p><p style="text-align:justify;"><br/></p><p style="text-align:justify;">Y tú sí lo cumples: cumples el perfil de quien defiende sus dere</p></div><p></p></div>
</div></div></div></div></div></div> ]]></content:encoded><pubDate>Fri, 05 Sep 2025 22:11:26 +0000</pubDate></item><item><title><![CDATA[¿Qué hacer si me explotan en el trabajo?]]></title><link>https://www.migene.org/blogs/post/Trabajo-dignidad</link><description><![CDATA[<img align="left" hspace="5" src="https://www.migene.org/images/premium_photo-1661595125741-a0484de3df09"/>Imagina que llevas semanas trabajando en una frutería, en la construcción o cuidando de una persona mayor. Entras temprano, sales tarde, cobras menos ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="zpcontent-container blogpost-container "><div data-element-id="elm_gY7F-umOSrKCqAJXSmjbtw" data-element-type="section" class="zpsection "><style type="text/css"></style><div class="zpcontainer-fluid zpcontainer"><div data-element-id="elm_mYWXEE_GTLi_AKhZJ1EM8Q" data-element-type="row" class="zprow zprow-container zpalign-items-flex-start zpjustify-content- " data-equal-column="false"><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_OAe64WIFReG2SVVTy4cs6A" data-element-type="column" class="zpelem-col zpcol-12 zpcol-md-12 zpcol-sm-12 zpalign-self- "><style type="text/css"></style><div data-element-id="elm_sBqzPyPISl67nWTM0i1wQg" data-element-type="text" class="zpelement zpelem-text "><style></style><div class="zptext zptext-align-center zptext-align-mobile-center zptext-align-tablet-center " data-editor="true"><p></p><div><p style="text-align:justify;">Imagina que llevas semanas trabajando en una frutería, en la construcción o cuidando de una persona mayor. Entras temprano, sales tarde, cobras menos de lo acordado y, para colmo, el jefe te dice que si te quejas “te vas a la calle”. Esta situación es más común de lo que parece, especialmente cuando la persona que trabaja es migrante, no tiene papeles o desconoce cuáles son sus derechos. Pero hay algo que debes tener claro desde el inicio: la explotación laboral no es normal, no es inevitable y no tienes que aguantarla en silencio.</p><p style="text-align:justify;">En Navarra, como en toda España, la ley protege a las trabajadoras y trabajadores, tengan o no tengan contrato. Sí, aunque no estés dado de alta en la Seguridad Social, tienes derechos básicos que nadie puede pisotear.</p><h3 style="text-align:justify;">1. ¿Cómo reconocer la explotación laboral?</h3><p style="text-align:justify;">La explotación no siempre se presenta con gritos o amenazas. Muchas veces se esconde en la rutina del día a día: jornadas interminables sin descanso ni pago de horas extra, salarios por debajo del mínimo legal (en 2025, 1.134 € al mes por jornada completa), contratos verbales o inexistentes, trabajo sin alta en la Seguridad Social, amenazas con “llamar a Extranjería” si reclamas, malos tratos, humillaciones o control excesivo. Si alguna de estas situaciones te resulta familiar, no lo normalices: se trata de explotación.</p><h3 style="text-align:justify;">2. Primeros pasos: no te quedes sola</h3><p style="text-align:justify;">Cuando sentimos miedo o incertidumbre, lo primero es pensar que “no vale la pena” enfrentarse al jefe. Pero el aislamiento juega a favor de quien explota. La clave es buscar apoyo: hablar con personas de confianza, familiares, amistades, compañeras de trabajo; contactar con asociaciones de apoyo a personas migrantes como MIGENE u otras en tu barrio; o acudir a un sindicato. La afiliación sindical es un derecho que no depende de tu situación administrativa.</p><h3 style="text-align:justify;">3. Documenta lo que pasa</h3><p style="text-align:justify;">En un conflicto laboral, la prueba es importante. Incluso si no tienes contrato escrito, puedes recopilar conversaciones por WhatsApp o mensajes donde se hable de horarios o pagos, testimonios de compañeras que trabajen contigo, fotos de fichajes, recibos de pago en efectivo o anotaciones de horas trabajadas. No se trata de espiar ni de ponerte en riesgo, sino de guardar evidencias que puedan servir si decides reclamar.</p><h3 style="text-align:justify;">4. ¿Dónde y cómo reclamar?</h3><p style="text-align:justify;">En Navarra, antes de ir al Juzgado de lo Social es obligatorio pasar por un proceso de conciliación laboral. Es un intento de acuerdo entre trabajador y empleador que se gestiona en el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC). Pero antes de llegar a ese paso, lo más recomendable es solicitar asesoramiento en MIGENE u otra asociación de confianza. Allí pueden orientarte, ayudarte a preparar tu caso, acompañarte en el SMAC e incluso ponerte en contacto con abogados laboralistas. También puedes valorar si presentar denuncia en Inspección de Trabajo, aunque la experiencia demuestra que pocas veces se resuelve a favor del trabajador sin acompañamiento y presión colectiva. Por eso no conviene hacerlo en solitario.</p><h3 style="text-align:justify;">5. ¿Y si no tengo papeles?</h3><p style="text-align:justify;">Este es el miedo más grande: “si denuncio, me deportan”. La realidad es que la Inspección de Trabajo no tiene obligación de comunicar tu situación administrativa a Extranjería. Además, denunciar una explotación puede incluso ayudarte en procesos de arraigo laboral, ya que demuestra tu permanencia y tu actividad en España. Nadie puede quitarte el derecho a cobrar lo que ya has trabajado. La ley está de tu lado, aunque no tengas papeles.</p><h3 style="text-align:justify;">6. Redes de apoyo</h3><p style="text-align:justify;">Nadie debería enfrentarse a una situación de explotación sola. En Navarra existen colectivos que pueden acompañarte, ayudarte a redactar denuncias, traducir documentos o incluso mediar con el empleador. MIGENE, Cáritas, sindicatos como ELA, LAB, UGT o CCOO, y muchas asociaciones vecinales están dispuestas a apoyarte. Acércate, pregunta, participa. Tu dignidad es un asunto colectivo, no individual.</p><h3 style="text-align:justify;">7. Llamado a la acción</h3><p style="text-align:justify;">Si hoy estás trabajando sin descanso, con miedo a hablar o recibiendo menos de lo que te corresponde, da un primer paso: acude a MIGENE o a una asociación de confianza. El silencio solo beneficia a quien se aprovecha. No trabajas “de favor”, trabajas con derechos. No estás solo ni sola, hay redes de apoyo. La explotación no es tu culpa.</p><h3 style="text-align:justify;">8. Para las generaciones que vienen</h3><p style="text-align:justify;">Luchar por tu derecho al trabajo digno no es solo por ti: es por tus hijas e hijos, por la comunidad migrante que llega y por quienes aún están pensando en salir de su país. Si hoy te animas a reclamar y a visibilizar lo que te pasa, mañana otra persona no tendrá que pasar por lo mismo. Porque trabajar con dignidad es sembrar un futuro en el que nuestros barrios crezcan con justicia y respeto.</p><p style="text-align:justify;">En el próximo artículo de este bloque hablaremos de “Trabajar sin contrato: riesgos, derechos y denuncias”, para que tengas claro qué hacer en esa situación.</p></div><p></p></div>
</div></div></div></div></div></div> ]]></content:encoded><pubDate>Thu, 04 Sep 2025 19:10:53 +0000</pubDate></item></channel></rss>